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El tío Jhonny: el personaje que convirtió a Juan Salim en un clásico de la televisión peruana

Un 10 de marzo de 1936 nació el tío de todos los peruanos: Juan Salim más conocido como el Tío Johnny. Los nostálgicos que superan los 50 años crecieron viendo al animador de programas infantiles tomar un vaso de leche con la esperanza de que los niños lo imitaran y crecieran fuertes y sanos.

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En enero de 1964 el Tío Johnny concedió una entrevista al decano. Foto: GEC Archivo Histórico
En enero de 1964 el Tío Johnny concedió una entrevista al decano. Foto: GEC Archivo Histórico
Lilia Córdova Tábori

La sonrisa permanente, el clásico saco a rayas y la sarita, el popular sombrero. Tres elementos que acompañaron al en los años que transitó por la radio y televisión peruana. Sin embargo, pocos recordarán que Juan Andrés Salim Facuse nació un 10 de marzo de 1936 y fue un artista y comunicador multifacético. Antes de convertirse en el famoso Tío Johnny fue vendedor de publicidad, actor de radioteatro, productor y locutor.

Trabajó con el animador en los programas ‘La Pareja Seis’, ‘Kontra pregunta si o no’, por mencionar algunos. Juan Salim hizo su debut en radio Panamericana. Allí demostró sus dotes para la improvisación. Pero sería en las cabinas de radio América donde, en 1958, nacería Johnny, el tío que se las trae. Ese año ganaría el premio ‘Inca’ al mejor locutor.

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En 1962 el Tío Johnny daría el gran salto a la pantalla chica. ¿Se imaginan la impresión de aquellos niños? Conocer a la voz que los acompañó durante cuatro años a través de la radio. De lunes a viernes los sobrinos prendían la televisión y sintonizaban canal 4 religiosamente a las 6 de la tarde. El programa, de una hora de duración, tenía concursos, títeres y dibujos animados. Los viernes se convertía en un programa musical con el singular nombre: ‘Tío Johnny a go-go’. Las chichi-chicas formaban parte del ballet y habían invitados como Los Doltons.

¡Salud chicos!

Más allá de los juguetes y las golosinas que salieron con su imagen, Juan Salim era el tío amable que se tomaba su tiempo para conversar con sus sobrinos. Muchos de ellos llegaban al set de televisión con sus juguetes para mostrarlos en el programa, muchos otros querían participar en los juegos y los más tranquilos solo estar sentados al costado de su tío televisivo.

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Sin embargo, el momento cumbre del programa era cuando el Tío Johnny tomaba el famoso vaso de leche con el permiso de la señora vaca. Entre bromas y música de fanfarria el Tío Johnny terminaba la secuencia con un ¡salud chicos! En los años 80 el Tío Johnny promocionaría la leche en polvo Enci. No sabemos si con la autorización de la señora vaca.

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A finales de los años 60, el Tío Johnny y su elenco se mudarían a Panamericana Televisión. Su popularidad iba en aumento. Para 1973 el coliseo Amauta sería sede del circo del Tío Johnny donde presentaba malabaristas, perritos amaestrados, entre otras atracciones.

Juan Salim se inspiró en la imagen del artista francés Maurice Chevalier para crear la vestimenta del querido tío Johnny. Esta postal de 1968 corresponde a la presentación de Chevalier en el teatro Municipal. Foto: GEC Archivo Histórico
Juan Salim se inspiró en la imagen del artista francés Maurice Chevalier para crear la vestimenta del querido tío Johnny. Esta postal de 1968 corresponde a la presentación de Chevalier en el teatro Municipal. Foto: GEC Archivo Histórico
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Cuando Juan Salim creó al Tío Johnny lo dotó de una vestimenta inspirada en el icono de la cultura francesa Maurice Chevalier. Sin embargo se pensaba que imitaba al tío Sam. Durante el gobierno militar de Juan Velasco, Juan Salim fue hostigado hasta que cerró su programa y se fue del Perú encontrando nuevos sobrinos en Ecuador.

Entre 1981 y 1983 volvió a canal 4 con ‘El show del Tío Johnny’. Por esos años Yola Polastri ya había incursionado en la animación infantil. Pero su alejamiento de los sets de televisión se debió al mal de Parkinson.

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El 26 de febrero de 1983 el Círculo de Cronistas del Espectáculo (CIRCE) galardonó al Tío Johnny como mejor programa infantil. Foto: Vicente Montes/ GEC El Comercio
El 26 de febrero de 1983 el Círculo de Cronistas del Espectáculo (CIRCE) galardonó al Tío Johnny como mejor programa infantil. Foto: Vicente Montes/ GEC El Comercio
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Los sobrinos le dan el último adiós

En el verano de 1997 se inició una cadena de solidaridad por la salud del Tío Johnny. Sus eternos sobrinos no dudaron en ayudarlo. A pesar de los esfuerzos Juan Salim fallecería el 11 de marzo de ese año.

A su sepelio asistieron el comentarista deportivo Lalo Archimbaud y el músico Tito Chicoma, quienes se iniciaron a su lado. Este último tocó la famosa tonada del vaso de leche con la que más de un adulto de hoy aprendió o hizo el intento de tomar leche.

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