Aprender a delegar es fundamental para evitar que nos afecte de forma física y mental. (Foto: iStock)
Aprender a delegar es fundamental para evitar que nos afecte de forma física y mental. (Foto: iStock)
Nicole Vicente

Solemos pensar que nadie hará cualquier trabajo mejor que nosotros; sin embargo, por el bien de cada uno es mejor comenzar a en las capacidades de los demás y delegar ciertas tareas. Muchas veces el trabajo delegado puede ser bien recibido, pues ¿a quién no le gusta tener nuevos retos y un voto de confianza?

Entonces, es importante que todos aprendamos a delegar nuestras tareas porque de lo contrario podría afectarnos de forma negativa a nivel físico y mental. Además, hacerlo nos ofrece más tiempo para concentrarnos en otras cosas más importantes y, sobre todo, el voto de confianza motiva a los demás a trabajar en sus nuevas responsabilidades.

¿Cómo puedo comenzar a hacerlo de forma eficaz?

  1. Anticipa y prepara. Haz una lista de las actividades que podrían hacer los demás, luego determina lo que es esencial para ti. Selecciona qué quieres seguir haciendo y qué tarea puedes delegar. Analiza la lista y evalúa las capacidades que requiere, así como las responsabilidades asociadas.
  2. Elige personas motivadas y competentes. Es importante seleccionar el perfil más apropiado para realizar la tarea, ya que es una cuestión de eficacia. Confía en tus compañeros, a menudo te sorprenderán.
  3. Explica los criterios que necesitas. Es necesario comunicar las funciones a realizar o los objetivos que hay que conseguir. Al describir lo qué hay que hacer, en qué consisten las tareas, y cuál es el resultado esperado, será difícil que la persona asignada fracase. Asegúrate de que todo haya sido entendido.
  4. Seguimiento de tareas. Es probable que al inicio pierdas tiempo, cuando hayas encontrado a la persona más capacitada para hacer la tarea, es necesario brindar apoyo hasta que pueda asumir todas las diferentes funciones que le han sido delegadas. Un buen líder forma correctamente a sus colaboradores.
  5. Sé agradecido y paciente. Agradecer la colaboración de los demás siempre hace que el otro se sienta bien. Si bien es complicado cambiar de hábitos, no olvides que cada uno avanza y se adapta a su propio ritmo, ten paciencia para comenzar a ver resultados.