Redacción EC

La sede de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (), ubicada en Barranco, fue considerada como una de las diez mejores edificaciones del mundo en lo que va del siglo. La lista fue elaborada por el diario ‘The Guardian’, que destaca “su ballet aéreo de terrazas escalonadas y pasarelas voladoras que crean una red tentadora de espacios al aire libre para sentarse y encontrarse, abrazando las posibilidades al aire libre del clima local”.

“Hasta hace algunos pocos años, resultaba impensable imaginar que algún edificio peruano ocupara una lista similar”, escribió hace unos días el arquitecto Jorge Sánchez Herrera en su columna de Publimetro. “A partir de los años setenta, la arquitectura nacional había entrado a una etapa mediocre, reflejo de la realidad nacional”, añadió.

El primer lugar lo ocupa la planta de energía remodelada para el Museo de la Tate Modern (Herzog & de Meuron) de Londres. También aparecen el Grand Parc de Bordeaux (Lacaton & Vassal) en Francia, el Neues Museum (David Chipperfield y Julian Harrap) en Alemania, y la Seattle Central Library (Office for Metropolitan Architecture) en Estados Unidos.

-HITO ARQUITECTÓNICO-

El edificio de la UTEC fue diseñado por Yvonne Farrell y Shelley McNamara de la compañía de Grafton Architects y se construyó con la colaboración de la firma local Shell Arquitectos. De acuerdo con la descripción del proyecto, cuenta con placas estructurales de concreto armado perpendiculares al malecón Armendáriz, entre las cuales se desarrollan los distintos ambientes como aulas, laboratorios, oficinas y jardines.

"Esta es la arquitectura como geología y geografía [...] Es un acantilado artificial ahuecado como si fuera de hormigón sólido. Es un edificio desafiante. Su belleza no profunda. No es un paquete bonito con una cinta de lujo alrededor de él. Es un marco para la vida que sacude un poco la belleza", comentó Yvonne Farrell, arquitecta del proyecto, en una entrevista con El Comercio.

“Sus espacios abiertos empujan sus ideas a los límites, su sólida estructura los hace sentirse seguros para explorar y asumir riesgos, y sus líneas elegantes nos recuerdan que la belleza se puede encontrar incluso en el concreto”, sostuvo Carlos Heeren, gerente de UTEC, sobre el impacto del edificio en los alumnos.

No es la primera vez que premian a esta edificación. En el 2016 recibió el Primer Premio Internacional RIBA, pues el Gran Jurado consideró que la estructura “va contra la belleza convencional y se integra realmente como parte del paisaje de Lima”.