No hay nada mejor que viajar cómodo y Feliz Starck y su pareja Selima lo saben bien. Ellos decidieron que era tiempo de recorrer el mundo y optaron por dejar atrás Alemania e iniciar una ruta de Alaska a Panamá cruzando Norteamérica. Con ese fin convirtieron un bus escolar en una casa rodante de lo más acogedora.  

La pareja compró un bus escolar por 9 mil dólares y gastaron otros 70 mil en reformarlo. Ambos querían todas las comodidades en él, así que instalaron cañerías, cableado eléctrico, ducha y hasta un baño seco.

Las paredes del bus fueron recubiertas con listones de madera reutilizada. Los muebles fueron hechos a medida para adaptarse al área reducida y se pliegan para cuando se requiere más espacio.

Actualmente la pareja se encuentra en Panamá y cuenta sobre su viaje en su blog Expedition Hapiness. El siguiente destino es Sudamérica y han decidido rifar su bus para poder seguir su ruta. Cada ticket se vende a 100 dólares. Si estás interesado en esta peculiar oferta, puedes leer más .

 

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