Los niños siempre necesitan jugar. Y qué mejor manera de hacerlo que estimulando y trabajando la creatividad en su cerebro mediante un mueble.  Ese es el preámbulo del estudio de diseño para crear una pieza de mobiliario llamada Play Chair.

En este mueble los más pequeños de la casa podrán sentarse, jugar y almacenar diferentes piezas y bloques de espuma de diferentes colores. Los niños pueden mover las distintas partes del mueble y crear diferentes ambientes utilizando su creatividad.

La silla principal de Play Chair está hecha de madera contrachapada de alta durabilidad y los quince bloques son de espuma y están cubiertos por telas de diferentes colores para que se puedan sacar y lavar con facilidad. Además, el mueble viene con una pequeña silla extra para que los ellos puedan colocar algún oso de peluche u otro juguete.

TAGS RELACIONADOS