Luego de ver la imagen de su hermana amamantando a su sobrino, a la diseñadora se le vino a la mente la idea de un sofá cómodo, estable y que brinde compañía a sus usuarios. Fue así como nació Free Hug.

La principal característica del sofá no es su suavidad ni su tela con textura de peluche, sino los dos largos brazos que salen de los lados. “Como el sofá da la sensación de estar vivo, te mantendrá caliente como el abrazo de tu mamá, un amigo o una pareja, evitando que te sientas solo”, explica Kyoung en una entrevista al equipo del , competencia que ganó con este diseño.

 (Foto: leeeunkyoung.com)

(Foto: leeeunkyoung.com)

Además de brindar abrigo, los brazos del sofá dan estabilidad para realizar otras actividades como leer, ver televisión o dormir. El tamaño permite usarlos tanto a nivel del suelo, sobre el sofá, entrelazarlos con las piernas o tomarlos solo con las manos.

“En lo duro y caótico del mundo, las personas sentirán un vacío puro,  se olvidarán de la preocupación como cuando eran niños”, dice la diseñadora. Es por eso que el sofá Free Hug les ofrece esa protección que los hará recordar la relación con sus madres.

 

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