Mario Salas llega  Alianza tras tener una campaña irregular con Colo Colo de Chile. (Foto: GEC)
Mario Salas llega Alianza tras tener una campaña irregular con Colo Colo de Chile. (Foto: GEC)
Kenyi Peña Andrade

El 16 de diciembre del 2018, el Sporting Cristal de Mario Salas salió campeón nacional y ratificó que no tenía rival que le oponga resistencia en el fútbol peruano. Durante la temporada, aplastó a la gran mayoría de sus rivales: ganó el 68% de los puntos que disputó y fue el cuadro más goleador con la abismal cifra de 106 tantos, con una diferencia de 37 dianas sobre el segundo, Ayacucho FC (69). En las finales de aquel Descentralizado la historia no fue distinta. El cuadro celeste arrolló a Alianza Lima, propinándole en la ida una goleada (4-1) en Matute, y luego sentenció con un 3-0 a los dirigidos por Pablo Bengoechea en el Estadio Nacional. El resultado global fue un 7-1 de escándalo. Y razones sobran para catalogarlo como tal, han sido contadas las definiciones en donde se ve tanta diferencia entre uno y otro equipo, en la cancha y en el marcador. ¿Pero quién se llevó, con toda justicia, todos los galones por aquella actuación? Nada menos que el técnico chileno. Por estas cosas que tiene el fútbol, ahora se pone el buzo del equipo al que le arrebató la posibilidad del bicampeonato.

Aquel cuadro del ‘Comandante’ quedó en la retina como una de las mejores versiones celestes de los últimos años. Haciendo una comparación rápida, el Cristal campeón de Roberto Mosquera (2015) te endulzaba con su juego pícaro y de posesión, al de Mariano Soso (2016) no le sobraba nada pero fue inteligente para adaptarse a las distintas circunstancias que se les fue presentando en el camino, como el hecho de regular sus intenciones ofensivas para pensar más en el propio arco. El de Salas, sin embargo, era como un incansable boxeador de los pesos pesados, con una mano tan pesada que te noqueaba en cualquier momento. Era una máquina para ir al ataque sin descansar.

Uno diría, con el respeto que se merecen los demás cuadros rimenses de años anteriores, que el de Salas estaba más hecho para competir. Practicaba eso que hoy en día se llama fútbol moderno: la suma de contundencia, derroche físico pero sin dejar de ser vistoso en su propuesta. ¿Más allá de estas virtudes en mención, cómo era aquel conjunto imparable de Salas? Pensando en repetir el plato en La Victoria, ¿cuáles fueron las claves para llevar a los celestes hasta el título nacional? ¿ Este cuadro mostró alguna debilidad entre tantos atributos?

EL SISTEMA ELEGIDO

De la mano de Mario Salas, los rimenses obtuvieron su último título nacional. (Foto: GEC)
De la mano de Mario Salas, los rimenses obtuvieron su último título nacional. (Foto: GEC)

El sistema que empleó Salas desde su primer encuentro de pretemporada fue el 4-3-3. Su once titular lo integraban Patricio Álvarez; Johan Madrid, Renzo Revoredo, Omar Merlo, Jair Céspedes; Jorge Cazulo, Horacio Calcaterra, Josepmit Ballón; Gabriel Costa, Emanuel Herrera y Marco López. Al menos en cuestión de nombres, porque sería muy aventurado pensar en que sí o sí repetirá Salas el mismo dibujo táctico, hay una diferencia abismal en las características de aquellos futbolistas y los que tendrá a la mano en Alianza.

En el medio, Ballón, que repite con Salas, no tiene un acompañante ideal para imprimirle dinámica en el mediocampo, como sí lo encontraba en Calcaterra. A Carlos Ascues, Rinaldo Cruzado y Aldair Fuentes parece difícil imaginarlos en un trabajo de ida y vuelta en el medio. El Sporting de Salas también se caracterizaba por tener laterales con permanente salida. En Alianza, a priori, hay opciones para trabajar en ese sentido: Kluiverth Aguilar y Dylan Caro. En ellos está el futuro de los laterales, pero tienen 16 y 20 años, respectivamente. Anthony Rosel es más cumplidor en la marca, mientras que Alexi Gómez tendría que retroceder a un puesto en el que la marca no es su fuerte, con el riesgo de colocarlo en un sitio donde si pierde un balón puede costar mucho.

Luego, cuenta con centrales disfrazados de laterales: Rubert Quijada, Francisco Duclós y Aldair Salazar. Este problema tiene que ver también con que, a diferencia de su paso por La Florida, Salas encontrará ya un plantel armado. Tendrá que ensamblar un equipo con piezas heredadas del proceso de Pablo Bengoechea.

Partidos dirigidos por Mario Salas en Sporting CristalPGPEPPPorcentaje de puntos ganados
503012868%

APUESTA OFENSIVA

Mario Salas salió campeón con Cristal y luego fue fichado por el Colo Colo de Chile. (Foto: GEC)
Mario Salas salió campeón con Cristal y luego fue fichado por el Colo Colo de Chile. (Foto: GEC)

De la idea pragmática de Bengoechea a la apuesta de Salas por el fútbol ofensivo hay un abismo que los separa. Será un cambio brusco con el que tendrán que lidiar los futbolistas del plantel aliancistas. Si el uruguayo priorizaba en los entrenamientos enfocarse en la finalización de las jugadas y la pelota parada, el chileno les pedirá reunir todos los esfuerzos en la elaboración. Trabajar la creatividad de sus atacantes para tener más variantes ofensivas es una tarea más complicada. Hay que buscar pases para llegar al arco rival, solo así se ataca en el diccionario de Salas. Otra clara diferencia es que el Cristal del 2018 buscaba asociarse mucho por los costados para desbordar a los laterales rivales, y no solo llegar hasta tres cuartos del campo para sacar centros. Esto último fue un sello en el Alianza del ‘Profesor’.

En ese rubro, el Cristal del chileno tenía variedad de opciones en ambos extremos. Además de Costa contaba con López, Fernando Pacheco y Flavio Gómez, los cuatro encaradores, veloces y con mucha habilidad. Hoy en Matute, salvo Osling Mora, no tiene jugadores de esa característica. Recordemos que Jean Deza tiene un pie afuera y tendría que recurrir a Joazhiño Arroé, Beto da Silva o Cristian Zúñiga para esa función. Ninguno de los tres ‘siente’ el puesto. El que sí podría adaptarse mejor es Gómez.

Otro tema pendiente no menos importante es la intensidad, el pressing que Salas busca imprimir en los equipos que tuvo a su cargo. Para él, la presión alta es uno de las vías más efectivas para recuperar rápido el balón y, como técnico, tiene el enorme desafío de convencer de esto a futbolistas que suelen correr el campo a ritmo trotón. Hablamos de los Ascues, Cruzado, Aguiar, Fuentes, etc. En ataque sí diera la impresión de que tiene material para encontrar a su '9′, ya que cuenta con Adrián Balboa, Federico Rodríguez y Beto da Silva, que además de gol pueden ser el primer bloque de resistencia para recuperar el balón.

GOLES PARA REGALAR

Costa y Herrera fueron dos de las figuras del Cristal campeón nacional 2018. (Foto: GEC)
Costa y Herrera fueron dos de las figuras del Cristal campeón nacional 2018. (Foto: GEC)

Al cuadro rimense del 2018 le sobraba gol. ¿La razón? Tenía un tridente que era capaz de hacer sangrar a los planteamientos más defensivos del balompié nacional. De nada les servían a los equipos denominados chicos que aglomeraban sus 11 hombres en su propio campo. López, Costa y Herrera se encargaban de hacerles la fiesta de igual forma. Herrera anotó 40 goles en total, estableciendo un nuevo récord en el fútbol peruano. Además, el extremo uruguayo fue escogido como el mejor futbolista. ‘Gabi’ convirtió 26 tantos, sumando entre ambos más de la mitad de las conquistas en el equipo. Mientras, el ahora futbolista del San Jose Earthquakes aportó con cinco goles.

Alianza es todo lo contrario. Los delanteros victorianos no tienen pólvora en los botines, al menos por ahora. Sus atacantes (Balboa, Federico Rodríguez, Zúñiga y Da Silva) solo han anotado un gol este año: lo hizo Rodríguez frente a Mannucci. En el aspecto ofensivo, uno de los que más le gusta trabajar, Salas tendrá mucho trabajo por delante. Además tiene una tarea aún más ardua, que es la de recuperar la confianza en el plantel victoriano.

Partidos dirigidos por Mario Salas en Colo Colo (2019)PGPEPPPorcentaje de puntos ganados
391981255,5%

DEUDA INTERNACIONAL

Pese al pesimismo que ha desatado que Alianza pierda sus dos primeros duelos en la Copa Libertadores -ambos por 1-0 frente a Nacional en Lima y ante Racing en Avellaneda-, la realidad dicta que aún le quedan 12 unidades por disputar. Esto no es poco para sus aspiraciones en querer pasar de fase o, en el peor de los casos, acceder a una Copa Sudamericana a través del tercer puesto. ¿Pero cómo le fue a Salas en torneos internacionales con Cristal? Le faltó suerte y eficacia. Si bien compitió ante Lanús dejando una muy buena impresión en la primera fase de la Sudamericana, terminó siendo eliminado tras caer 5-4 en el global (derrota 4-2 en Buenos Aires y victoria 2-1 en casa). Con el ‘Cacique’ todo fue más caótico. Los ‘albos’ cayeron ante Universidad Católica de Ecuador y se fueron en la primera eliminatoria que les tocó disputar en la Sudamericana del año pasado.

Salas sabe que el verdadero objetivo en Alianza es ser campeón nacional. Para ello el ‘Comandante’ tendrá que instaurar nuevas reglas en los futbolístico pero, sobre todo, en el aspecto disciplinario. Ordenar el vestuario e impartir autoridad dentro del plantel será prioritario para ganar su primera batalla en Matute. En Cristal ya dio muestras de su carácter: sin importar el costo deportivo, sancionó al goleador Emanuel Herrera por mostrar su evidente disgusto al ser cambiado durante un partido. El argentino no fue considerado para un duelo clave ante Alianza.

En Matute le tienen fe al ‘Comandante’. En él depositan la esperanza de volver a ser campeones.

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