Cinco jugadas que pudieron cambiar la historia de los octavos
Cinco jugadas que pudieron cambiar la historia de los octavos
Redacción EC

EDUARDO CASTAÑEDA

Los octavos de final llegaron a su fin. Unos se fueron a casa y otros mantienen el sueño de ser campeones del mundo. Y también hay otros jugadores que siguen lamentando algunas acciones que pudieron cambiar la historia de . Aquí recopilamos cinco momentos de ellos:

1. El palo de Pinilla. No restaban ni dos minutos para que el partido se vaya a penales. Chile y Brasil igualaban 1-1 en octavos de final y el delantero del Cagliari, quien había ingresado en reemplazo de Arturo Vidal, sacó un latigazo que pegó en el palo. Brasil quedó en silencio. Se salvó de ser eliminado en su propio Mundial. La jugada, sin dudas, pudo cambiar la historia de esta Copa del Mundo.


(Foto: AP)

2. El cabezazo de Dzemaili. Di María ya había marcado para Argentina el 1-0 contra Suiza. A tres minutos del final del segundo tiempo suplementario, los albicelestes lograban una clasificación sufrida a cuartos de final. Una jugada, sin embargo, pudo cambiar el rumbo del compromiso. Prácticamente en la última jugada, Dzemaili remató de cabeza dentro del área chica y envió el balón al palo. Sí, estaba solo. Sin marca.


(Foto: Reuters)

3. Robben y un penal polémico. México había hecho méritos para ganar el partido. De hecho, sostuvo el 1-0 a favor hasta los 88 minutos, cuando Wesley Sneijder empató el partido. Cuando todo hacía pensar que el partido se iba a suplementarios, Robben ingenió una de sus genialidades para caer en el área trabado por Márquez. ¿Fue penal? Sí, aunque exageró en la caída. No dejó de ser polémico. Mientras unos creen que era falta, otros aseguran que no. Otro árbitro, quizás, no pitaba y la historia era otra.


(Foto: AP)

4. La patada de Matuidi. Corría el minuto 54 cuando el francés Matuidi propinó una falta descalificadora contra el nigeriano Onazi. El foul sacó del partido al nigeriano, pero el árbitro consideró que el galo solo merecía una amarilla. Se equivocó. Se puede medir la intención, pero no dejó de ser una falta durísima. El partido estaba 0-0 cuando sucedió y probablemente pudo cambiar la historia. Hasta ese momento, era muy parejo.


(Foto: AP)

5. Neuer, el salvador. Fue el mejor defensa de Alemania contra Argelia. Y no precisamente por sus atajadas, sino porque se comportó como un líbero que salvó el mal trabajo de la zaga central germana en el partido. El arquero, muy atento, tuvo que abandonar su portería con el objetivo de que los argelinos no vayan al mano a mano contra él. ¿Otro arquero hubiera reaccionado igual? De no ser por Neuer, seguramente Argelia hubiera tenido más opciones para anotar. Lo del arquero fue soberbio.


(Foto: Reuters)