Leclerc le dedicó el triunfo a su amigo fallecido Anthoine Hubert. (Foto: EFE)
Leclerc le dedicó el triunfo a su amigo fallecido Anthoine Hubert. (Foto: EFE)
Redacción DT


Por Eliezer Benedetti

A lo largo de la temporada, Ferrari siempre depositó la mayor parte de su esperanza y confianza en Sebastian Vettel. El tetracampeonato del mundo fue el argumento perfecto para que la escudería italiana ponga las manos al fuego por él y, de esa manera, luchara por el título. Sin embargo, la realidad es completamente diferente y fue un veinteañero el que dio el primer golpe del 'Cavallino Rampante' en este año: Charles Leclerc.

Cada circuito que pisa Leclerc es un peldaño más que sube en la . En esta ocasión, el piloto monegasco invirtió los papeles dentro de Ferrari y fue él quien cortó la sequía de la escudería de 15 Grandes Premios consecutivos sin saborear la victoria.

Leclerc conquistó el primer triunfo de su carrera en el ‘Gran Circo’. Y no solo eso, sino que además inscribió su nombre en la historia de Ferrari en la Fórmula 1, tras convertirse en el piloto más joven en ganar un Gran Premio para el equipo italiano con 21 años, 10 meses y 16 días.

Una hazaña que, sin duda alguna, quedará guardada en el corazón de Leclerc y también de Ferrari, pues este récord no se rompe desde 1968, cuando el piloto belga Jacky Ickx logró su primer triunfo a los 23 años.

Esta victoria ha generado un sabor agridulce para el monegasco. La muerte de su amigo Anthoine Hubert, con quien se inició en esta aventura automovilística y competía en la Fórmula 2, le ha caído como un golpe al corazón. En medio de la tragedia sucedida el sábado y la sequía de Ferrari, el monegasco siempre ha sabido cómo actuar y ha encontrado una luz que marca su horizonte en la F1.

El domingo Leclerc se hizo más fuerte y no desvió su camino hasta la meta final. Tras su victoria no dudó en guardar el luto y celebrar su primera victoria con los brazos y la mirada dirigidas hacia el cielo, donde muy probablemente Hubert haya saltado de júbilo por el logro de su gran amigo.

-No es casualidad-

No se trata de alguna casualidad o fortuna. Todo lo que ha logrado Leclerc lo ha hecho a pulso. Detrás de estos óptimos resultados, el monegasco recorrió exitosamente un camino que le puso muchos obstáculos.

En el Gran Premio de Bélgica, Leclerc ya anunciaba su triunfo desde las sesiones de entrenamientos libres, donde se mantuvo a buen ritmo y mejor que su compañero Sebastian Vettel, quien le pisaba los talones. En la clasificación de salida no fue la excepción. El joven piloto se hizo de la ‘pole’ y arrancó primero el domingo, lo que le facilitó su triunfo.

Este no es un fenómeno reciente. Leclerc siempre derrochó gran habilidad en toda su carrera y da señales de un futuro exitoso en la Fórmula 1. De hecho, ha sido comparado con los inicios de la leyenda de Ferrari, el gran Michael Schumacher, quien en 1992 logró su primer triunfo en la F1 en el mismo circuito de Spa-Francorchamps.

¿Se repetirá la historia con Charles? En estos momentos no se puede dar una respuesta concreta. Sería muy apresurado, pues Leclerc apenas ha dado su primer paso en el circuito belga. Sí es realidad que se trata de un joven piloto que goza de una calidad increíble, que se puede explotar mucho más en los siguientes años.

Toda esta aventura se inició cuando Leclerc tenía solo 4 años. Influenciado por su padre Hervé Leclerc, piloto de los 90, y por un gran amigo del circuito, Jules Bianchi, el monegasco soñó en grande y no dudó en dedicarse al automovilismo.

Leclerc tuvo su primera competencia de karting en el 2005, la cual ganó y lo motivó para las siguientes. Pero no fue hasta el 2014 que dio sus primeros pasos en las ligas mayores y, al año siguiente, debutó en la Fórmula 3.

Sus conquistas siempre fueron inmediatas, pero aquel año no pudo llegar rápidamente a la gloria máxima. Incluso, tuvo que afrontar el fallecimiento de su gran amigo Jules Bianchi, quien no pudo superar las secuelas del accidente que sufrió en el Gran Premio de Japón del 2014.

Esto no derrumbó a Leclerc. Le dio más fuerzas y en el 2016 se coronó campeón de las GP3 Series para abrirse camino en la Fórmula 2. Ya en el 2017 tuvo una temporada espectacular y, aunque sufrió la pérdida de su padre previo a la carrera de Bakú, no dio el brazo a torcer, siguió con una madurez increíble a su edad y ganó el campeonato a falta de tres pruebas.

En su primer año en la F1, Leclerc pudo competir con Alfa Romeo, escudería que le permitió aprender bastante y seducir a Ferrari para reemplazar al gran Kimi Raikkonen. 

Lo hecho en la presente temporada ya es historia conocida. En medio del dominio de Mercedes, Leclerc le ha regalado una alegría a Ferrari el fin de semana. Anteriormente, rozó la victoria en el circuito de Austria, cuando quedó segundo en un mano a mano contra Max Verstappen.

Además, ya ha logrado seis podios y registrar tres poles en lo que va del año. Ahora ha sumado su primer triunfo y va por más. Aunque las tragedias lo acompañen, para Leclerc no hay mejor forma de honrar a los amigos perdidos con otros triunfos.

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