El motociclista Lalo Burga viene recuperando terreno luego de que el primer día perdiera tiempo por la rotura de una llanta de su motocicleta. (Video: Christian Cruz Valdivia, enviado especial de El Comercio)
El motociclista Lalo Burga viene recuperando terreno luego de que el primer día perdiera tiempo por la rotura de una llanta de su motocicleta. (Video: Christian Cruz Valdivia, enviado especial de El Comercio)
Christian Cruz Valdivia

Lo que ha vivido Lalo Burga en tres días le vale por todo un Dakar entero. El motociclista nacional empezó la prueba con un gran problema, pero poco a poco ha ido recuperándose.

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El motociclista Lalo Burga viene recuperando terreno luego de que el primer día perdiera tiempo por la rotura de una llanta de su motocicleta. (Video: Christian Cruz Valdivia, enviado especial de El Comercio)

Lalo ya completó tres etapas luego de que en la primera se le rompiera la llanta trasera de su moto. Con lo que encontró a la mano pudo amarrarla y seguir en carrera, pero en la primera jornada quedó relegado, lo que complica su andar.

Los motociclistas que van partiendo detrás tienen complicaciones porque salen a la carrera muy juntos a los coches, que parten luego, y eso no les favorece, ya que una vez que empiezan a pasarlos los vehículos de cuatro ruedas, rompen todo el camino.

"Esto es el Dakar, no es fácil", asegura Lalo. "El primer día llegue a la 1 de la mañana al campamento", nos cuenta. Pero sigue en carrera, aunque ya bastante agotado.

"El Dakar me está pasando factura. Pensaba que iba a hacer calor y al contrario, hace frío. Son dos noche que no he podido dormir, pero esto es el Dakar y hay que darle pelea", se motiva, y más cuando ve la foto de su pequeño hijo pegada en el frontis de su vehículo.

Es el cuarto Dakar para Lalo Burga y pese a que se le está complicado al inicio, aún tiene el espíritu de salir cada mañana a vencer a este monstruo que ahora les presenta las complicadas rutas de piedra en el norte de Arabia Saudí.