Ronald Koeman dejó a la selección de Holanda para llegar al cuadro catalán. (Foto: FC Barcelona)
Ronald Koeman dejó a la selección de Holanda para llegar al cuadro catalán. (Foto: FC Barcelona)
Raul Castillo

Se define el equipo de . Puede que no sea uno que se encuentre a la altura de otras plantillas del en el pasado, pero al fin y al cabo es la que ha solicitado el técnico neerlandés y la que permite pagarse la institución, luego de millonarios desembolsos inútiles por conseguirle un reemplazo a Neymar, cuando nunca hubo uno igual.

Barcelona tiene atado a Memphis Depay, como también la salida del chileno Arturo Vidal. Con todo esto resuelto, el técnico ‘Orange’ podrá sonreír de oreja a oreja para lo que viene en el futuro.

En el plantel, el técnico azulgrana gana un compatriota más, un aliado para el entendimiento de lo que busca en su fútbol en Catalunya, y en el mercado de fichajes deja fuera un revulsivo como el ‘Rey Arturo’, que forma parte de la limpia del club a corto y mediano plazo.

¿Qué gana el Barcelona? Aparte de su buena relación con Koeman, Depay suma un cúmulo de cualidades (tanto físicas como técnicas), en donde puede fortalecer a un Lionel Messi en una posición más de creador que de finalizador, una en la que puede desenvolverse en sus últimos años como futbolista.

Queda claro que más allá de tanto nombre, y a la espera de la salida de Luis Suárez en los próximos días, Koeman busca un Barcelona un poco más intenso a su idea como entrenador, y a la idea de la que el fútbol dicta en la actualidad.

Los catalanes, como es tan injusto el tiempo, perdían cada vez más presión sobre el campo, con jugadores treintones y no apegados a la filosofía de la institución, que últimamente más compraba con locura que inteligencia.

No sucede lo mismo con la llegada de Depay, en una posibilidad de que juegue al lado de Griezmann y Coutinho, acostumbrados también a una presión alta en ataque como la que ha hecho el galo cuando jugaba para el Atlético de Simeone, y el brasileño hace poco en el Bayern.

En tiempos de COVID-19, y el golpe económico que ha significado toda esta situación para el planeta fútbol, Koeman se encuentra casi obligado a apostar por la cantera que probablemente traiga réditos de cara al fin de la temporada.

Hoy los culés tendrán la última prueba en el amistoso frente al Girona, a la espera de que el sábado vuelva el espectáculo cuando se reciba al Elche en el Joan Gamper.

Puede que no haya público en tres días en el Camp Nou, pero en la presentación ya se vislumbran algunas luces de lo que será en los primeros meses de campaña.

¿Será un Barcelona distinto intentando jugar a lo que pide Koeman, o más de lo mismo? Estamos por verlo.


MÁS EN DT...