James Rodríguez en sus primeros días con el Everton. (Foto: @Everton)
James Rodríguez en sus primeros días con el Everton. (Foto: @Everton)
Raul Castillo

“Yo no sé qué hará James allá. Llega al Everton, un equipo de media de tabla para abajo”. Las palabras son del Tino Asprilla, leyenda colombiana que no entiende – como seguro millones de compatriotas suyos – cómo el mejor futbolista de una generación termina en el irregular Everton, cuando en principio estaba destinado a brillar por siempre en el o Bayern Munich. El fútbol es como la vida: da vueltas. Un día puedes estar en la cima y al otro día estudiando cómo enrumbarte de nuevo, en un camino que estaba reservado solo para ti.

Así es el caso de , uno de los mejores talentos de los últimos años en Sudamérica. Sumergido en una crisis deportiva en las últimas temporadas y con una mala relación con Zidane, el mediocampista se encuentra ahora convencido de que solo con su padre futbolístico (Ancelotti) en Europa, el italiano volverá a sacar el mejor fútbol de él en Inglaterra.

¿Cómo no pensar lo contrario? Con ‘Carletto’ siendo su entrenador en el Real y Bayern, James logró marcar 18 goles y 14 asistencias en 49 partidos oficiales.

Puede que no haya sido aquel jugador del Mundial Brasil 2014 que la paraba de pecho y anotaba de volea, pero era un futbolista que sabía recorrer el campo de juego, y mantener su incentiva en un Real Madrid que contaba con los mejores del mundo en su momento: y claro, James era uno de ellos en un mediocampo que compaginaba bien el despliegue y la técnica.

Pese a que han pasado seis años desde aquella Copa del Mundo, es imposible que a James se le haya olvidado jugar al fútbol. Todo lo contrario. Aún debe ser un fantástico jugador con muchas cualidades y habilidades para manejar la orquesta de los ‘Toffees’, una elección más que intrigante de no ser por qué Ancelotti es el actual técnico del equipo.

Everton parecía un candidato al descenso al inicio de la pasada después de un inicio más que desastroso, pero la llegada de ‘Carletto’ antes de la Navidad, le dio un giro al cuadro para terminar en la duodécima ubicación, en una campaña interrumpida por el COVID-19.

Ahora, ¿cómo será con James? Con la intensidad que dicta la Premier League, puede que la llegada del colombiano sea esa chispa que necesita el rival de Liverpool.

Con 29 años, definitivamente esta es la última oportunidad de James de volver ‘enamorar’ a todos los simpatizantes del fútbol. Y puede que no falle. James y Ancelotti es una dupla que funciona, hasta ahora.


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