Los futbolistas de Cienciano se presentaron en ropa de calle ante Atlético Universidad. (Foto: GEC)
Los futbolistas de Cienciano se presentaron en ropa de calle ante Atlético Universidad. (Foto: GEC)
Kenyi Peña Andrade

El balón también se detuvo en nuestro país. Los estadios se quedaron vacíos, los futbolistas se fueron a sus casas y el hincha guardó en el ropero, hasta nuevo aviso, su camiseta, la banderola y el grito de gol. ¿La razón? Debido al avance del coronavirus, y con el fin de evitar su propagación, la Federación Peruana de Fútbol (FPF) decidió suspender momentáneamente la Liga 1. Y, si bien ha dejado un gran vacío entre los fanáticos que el balón no corra más sobre el césped, el mensaje está claro: todos debemos ponernos la blanquirroja para ganarle este trascendental partido al Covid -19. Pero no es la primera vez que ocurre un imprevisto que obliga a detener el fútbol.

En noviembre del 2003, el Descentralizado corrió la misma suerte, aunque las razones que provocaron dicho desenlace no tuvieron ningún punto en común con lo que viene sucediendo ahora. ¿Qué fue realmente lo que pasó? ¿Cuánto tiempo duró aquella para y cómo se terminó resolviendo? A continuación recordamos uno de los capítulos más bochornosos de la historia de nuestro fútbol.

EL CONTEXTO HISTÓRICO

Por aquellos días de la huelga de futbolistas, Cienciano iba avanzando en la Copa Sudamericana 2003. (Foto: GEC)
Por aquellos días de la huelga de futbolistas, Cienciano iba avanzando en la Copa Sudamericana 2003. (Foto: GEC)
La selección peruana logró un gran empate 1-1 de local ante el Brasil de Ronaldo por las Eliminatorias para Alemania 2006. (Foto: GEC)
La selección peruana logró un gran empate 1-1 de local ante el Brasil de Ronaldo por las Eliminatorias para Alemania 2006. (Foto: GEC)

Eran los últimos días de octubre del 2003 y el balompié nacional respiraba aires de triunfo. La selección peruana, dirigida por el brasileño Paulo Autuori, había arrancado medianamente bien las Eliminatorias para el Mundial Alemania 2006: goleó a Paraguay en casa, tuvo una derrota catalogada de injusta ante Chile en Santiago, empató frente a Brasil en Lima y arrancó un punto en Quito ante Ecuador. A su vez, Cienciano había eliminado al Santos de Robinho, Diego y compañía en los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Pero la realidad del balompié nacional era la otra cara de la moneda, de profesional no tenía absolutamente nada y solo pasaba penurias.

Los manejos dirigenciales dejaban mucho que desear y las condiciones bajo las que trabajan los futbolistas eran paupérrimas. Hace 17 años, “cansados de los maltratos, de la informalidad de algunos dirigentes, incumplimiento de contratos, despidos, doble contratos” —justificaba la Agremiación de Futbolistas (Safap)—, los jugadores peruanos se unieron y el 6 de noviembre del 2003 anunciaron la primera huelga de nuestro balompié. ¿Quién era sindicado como el máximo responsable? Todo el peso de la responsabilidad caía sobre los hombros del entonces presidente de la FPF, Manuel Burga. Ese fin de semana tomaron la radical decisión de no presentarse a jugar la fecha programada por el Torneo Clausura.

La medida fue acatada a rajatabla por los planteles de los 12 clubes que competían en ese entonces en la Primera División: Alianza Lima, Sporting Cristal, Universitario, Coronel Bolognesi, Sport Boys, Alianza Atlético, Unión Huaral, Cienciano, Melgar, Atlético Universidad, Deportivo Wanka y Estudiantes de Medicina. La sorpresa fue mayor cuando en vez de provocar alguna reflexión en los dirigentes nacional, desencadenó despidos y malos tratos hacia los futbolistas por parte de los directivos de las respectivas instituciones. El fútbol peruano ardía en llamas y nada hacía presagiar iba a aparecer una luz al final del túnel.

¿CÓMO SE JUGÓ PESE A LA HUELGA?

Los clubes decidieron mandar a la cancha a sus juveniles. Allí, como datos curiosos, se dio los debuts profesionales de arqueros como Manuel Heredia y Ricardo Farro, el primer gol de Ronald ‘Patito’ Quinteros, el triplete de ‘Malingas’ Jiménez y el 4-0 de Cristal sobre Universitario.

Alianza, como el resto de equipos, jugó con sus juveniles durante dos jornadas. (Foto: GEC)
Alianza, como el resto de equipos, jugó con sus juveniles durante dos jornadas. (Foto: GEC)

Otro hecho anecdótico fue el que protagonizó el futbolista Néstor Candia. El defensor, yendo contra la corriente del resto de sus compañeros, se presentó a jugar ante Wanka con los juveniles de Cienciano. El zaguero fue el único cusqueño del plantel profesional y mantenía un perfil bajo en el equipo. Su aparición se convirtió en una sorpresa pero también en un golpe duro para la Agremiación. Se trataba del primer futbolista profesional que hacía caso omiso a la orden general de no volver a jugar.

Candia fue acusado de traidor y recibió toda clase de insultos. La Agremiación le dio de baja y los futbolistas le dieron la espalda. Aunque para algunos esto sirvió de ejemplo, ya que al día siguiente cuatro jugadores más le siguieron los pasos: Carlos Vásquez, Gustavo Begazo, Luis Baca y Augusto Rossel fueron titulares en la derrota de Atlético Universidad ante Alianza Atlético.

El propio Augusto Rossel, lejos de pasar desapercibido, fue protagonista de aquella jornada. El arquero anotó a los cuatro minutos un penal y así se sumó a la lista de porteros goleadores en el Perú. Al final su récord se anuló, ya que no se contaron oficialmente esas dos fechas jugadas, pero en los registros históricos debería aparecer así.

Otro de los puntos donde no llegaban a un acuerdo la Agremiación y la ADFP era la solución a la escandalosa forma de proceder de Lánder Alemán. El dirigente, quien tenía las riendas del Alianza Atlético, despidió a Jorge Huamán, Jahir Butrón, Juan Francisco Hernández, Marco Casas, Germán Muñoz y Pedro García por acatar la huelga, una medida despreciable que fue imitada por algunos equipos en la huelga del 2012.

Dos semanas después de la medida de fuerza, la FPF de Manuel Burga dio por concluido el Torneo Clausura antes de tiempo. Recién en enero del 2004, con el apoyo de la Safap, los futbolistas lograron hacer que se atiendan sus pedidos mediante el Acta de Acuerdo adoptada por la ADFP, Safap y FPF. Ahí se honraron las deudas y, además, se creó la Cámara de Conciliación y Resolución de Disputas y el Estatuto del Futbolista, dos instancias importantes que han servido para que se proteja al jugador nacional cuando los clubes se acostumbran a la informalidad y a la impunidad.

Manuel Burga, presidente de la FPF por ese entonces, fue sindicado como el máximo responsable de la crisis que vivía el fútbol peruano. (Foto: GEC)
Manuel Burga, presidente de la FPF por ese entonces, fue sindicado como el máximo responsable de la crisis que vivía el fútbol peruano. (Foto: GEC)

¿CÓMO SE RESOLVIÓ EL TEMA DEPORTIVO?

Así iba la tabla de posiciones del Clausura antes de que se suspendiera. (Foto: captura)
Así iba la tabla de posiciones del Clausura antes de que se suspendiera. (Foto: captura)

Los dos partidos disputados con canteranos se terminaron anulando y, mediante una resolución, se decidió proclamar ganador a Alianza Lima, que iba primero tanto en el Clausura -a falta de siete fechas por disputarse- como en la tabla acumulada en el momento de la suspensión del campeonato. Esto llevó a que íntimos y rimenses, ganadores del Apertura, disputen una final inusual: ambos se enfrentarían el 31 de enero del 2004 a partido único por el título nacional del 2003. En la parte baja de la tabla se decidió que no hubiera descenso.

En aquel duelo, jugado en un Estadio Nacional repleto, los bajopontinos, dirigidos por Wilmar Valencia, se pusieron adelante en el marcador con gol de Jorge Soto. Los blanquiazules, que tenían en el banco al argentino Gustavo Costas, remontaron con anotaciones de Roberto Silva y un joven Jefferson Farfán, que lograba su segunda corona con los victorianos. El título nacional fue celebrado de gran manera por toda la familia aliancista.

UN CUADRANGULAR DE TRES EQUIPOS

Sport Boys fue el cuadro más perjudicado por la para. El equipo rosado se quedó sin su cupo para la Copa Libertadores. (Foto: GEC)
Sport Boys fue el cuadro más perjudicado por la para. El equipo rosado se quedó sin su cupo para la Copa Libertadores. (Foto: GEC)

En el tema de la clasificación a torneos internacionales sí hubo problemas. Sport Boys reclamó su derecho de participar en la Copa Libertadores. El cuadro rosado quedó en el tercer lugar del acumulado y, según reglamento, ello le daba el pasaje al torneo continental. Como última medida, solo aceptaban un desempate contra Alianza Atlético. (2) “No jugaremos con ninguno más”, declaró Miguel Monteverde, presidente de la ‘Misilera’.

Pero la FPF tenía otro plan. Mediante la Resolución 013 decidió organizar un cuadrangular para definir el último cupo, beneficiando hasta al séptimo ubicado en la tabla (Cienciano). Esta medida se vio como populista, ya que el cuadro del Cusco había conseguido recientemente el título de la Copa Sudamericana 2003.

Manuel Burga, presidente de la FPF, respaldó esta decisión en base “a los problemas en los estadios y partidos sin jugarse afectaron el espíritu deportivo. La vimos en el plano deportivo por lo que pasó en las dos fechas finales”. Insólito.

La Resolución 013 fue una cachetada para Sport Boys, que buscó por todos los medios que respeten su derecho de jugar la Copa Libertadores 2004. Recibió como respuesta que participar en el cuadrangular era opcional. Todo estaba consumado.

“El Boys no se presentará al torneo ni con los Sub 18 ni con camisetas negras, simplemente no participará de algo que considera totalmente injusto. Aquí el único que ha perdido con todo esto es el Sport Boys”. Con estas palabras, Miguel Monteverde anunció tajantemente que el cuadro chalaco desistía de participar en el cuadrangular.

Cienciano debía definir a dos partidos ante Unión Huaral al último club que se sumaría al Alianza Atlético, Coronel Bolognesi y Sport Boys en el famoso cuadrangular. Ante el retiro de los rosados, el minitorneo de cuatro equipos se convirtió irónicamente en solo de tres. Como era de esperarse, el conjunto sullanense de Freddy Ternero impuso condiciones y clasificó a la Copa Libertadores 2004.

HISTORIA REPETIDA

Sin embargo, la mano blanda de las autoridades del fútbol peruano permitió que el 2012 ocurra otro episodio vergonzoso. Antes del inicio de la temporada, la Agremiación decidió paralizarla debido a las deudas que algunos clubes sostenían con los futbolistas y por eso en la primera fecha del campeonato la mayoría de equipos se presentó a jugar con juveniles. ¿Por qué se originó? Por un acuerdo firmado en el que los clubes podían pagar sus deudas del 2011 en 24 meses, algo que los futbolistas rechazaron.

“Hace nueve meses que intentamos hablar con Manuel Burga y no quiere darnos la cara. Si nos hubiésemos reunido con él, esto no estaría sucediendo”, dijo aquella vez el presidente de la Agremiación, Francesco Manassero, el día previo a tomar la decisión definitiva.

Aquella medida radical tuvo como protagonista al plantel de la San Martín que se rehusó a viajar a Arequipa, en apoyo a sus colegas. El club despidió a casi todo su equipo, y luego renunció al fútbol profesional. Tras varias reuniones entre Safap, directivos santos y la FPF, el club decidió volver a la máxima competencia. No obstante, el fútbol peruano sumaría una nueva mancha indeleble que lo hacía ver como una liga amateur frente al resto del continente.

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