"Los hinchas no pueden decir que les encanta este juego que termina siendo una ruleta de la suerte. Creo que solo lo dicen porque se campeonó". (Foto: USI)
"Los hinchas no pueden decir que les encanta este juego que termina siendo una ruleta de la suerte. Creo que solo lo dicen porque se campeonó". (Foto: USI)
Renzo Galiano Sedán

Toca dejar a un lado la felicidad del Apertura conseguido. Ahora debe enfocarse plenamente en lo que falta del año. Se logró un objetivo ideal: alcanzar la final del Descentralizado. Sin embargo, eso no debería terminar de satisfacer el paladar del aficionado íntimo.


Está bien que siempre se piense en las victorias y que estas encaminen hacia un título. Ese galardón es necesitado en Alianza, pero es necesario cumplir con ciertos detalles para que todo se haga más fácil en estos meses venideros. El desafío máximo es cuajar una idea sobre la cancha. Basta de ganar como sea. Eso quedó perfecto para el Torneo de Verano y el Apertura. En estos instantes urge un planeamiento que conlleve a mejores desempeños individuales, tanto en defensa como en ataque y, posteriormente, a una retahíla de comentarios positivos.


Los hinchas no pueden decir que les encanta este juego que termina siendo una ruleta de la suerte. Creo que solo lo dicen porque se campeonó. Exigir es la obligación de todo aquel que busca la mejoría para lo que ama, y se demandan ideas concretas. Hay jugadores con cualidades, un equipo unido y jóvenes con entrega incondicional.


—Urgencias—

Otro aspecto que falta fortalecer es la contratación de un delantero de peso. En Matute solo Mauro Guevgeozián realizó un trabajo íntegro y notable. Aunque no era un artillero letal debido a su inconstante manejo de la pelota con los pies. El resto fracasó (salvo Lionard Pajoy). Miremos las estadísticas (caso Kevin Gissi) y dejemos de lado los periplos en el Viejo Continente, porque esos sellos sirven más para el pasaporte que para el carné de cancha.

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