Selección peruana en la Copa América
Selección peruana en la Copa América
Kenyi Peña Andrade

El domingo, ante Brasil en el Maracaná, la selección peruana se va a meter en la boca del lobo. Para ser campeón de la Copa América ante la ‘Canarinha’, en su estadio, ante 80 mil almas alentando al local, el cuadro Ricardo Gareca, acostumbrado a tumbarse a los más grandes, tendrá que ser igual de heroico que en Quito por las Eliminatorias. Una vez más habrá que ser tan valientes como frente a Argentina en Buenos Aires, y deberá poseer el fútbol eficaz que le permitió aplanar a Paraguay en Asunción y a Chile el último miércoles.


Para ser campeón de América, hay que comportarse como tal en el campo de juego. Y solo con un funcionamiento perfecto y mezclando los atributos en mención, durante los 90 minutos, se podrá competir con el pentacampeón del mundo y aspirar a ello. Un desempeño colectivo por debajo de los ocho puntos no servirá.

Nadie debe ofenderse cuando se afirma que el Scratch es superfavorito ante la Bicolor. Sin embargo, la historia en el fútbol ha enseñado que los cucos también son de carne y hueso en las finales. Cayó el Portugal de Cristiano Ronaldo, Rui Costa, Luis Figo y Deco en su propia Eurocopa en el 2002 ante el aguerrido y defensivo Grecia, el todopoderoso Boca Juniors sucumbió ante el sorprendente Once Caldas en la final de la Copa Libertadores 2004, y luego ante el humilde Independiente del Valle en el 2016.

Y cómo olvidar a Cienciano dejando boca abierta los hinchas de River Plate tras arrebatarles el título de la Copa Sudamericana en el 2003. Un año después los cusqueños repitieron el plato ante el Boca de  Carlos Tevez y Martín Palermo al ganarle la Recopa. Sin embargo, por el rival y el contexto, la historia que más debe inspirar a los peruanos para escribir dicha epopeya ante el más pintado de este torneo, es el famoso 'Maracanazo'.

Brasil llegaba al partido final del Mundial de 1950 que organizaban con una importante ventaja: era local y le bastaba tan solo un empate ante Uruguay para coronarse con su primer título de Copa del Mundo. El pica pica estaba listo y los pasos de samba bien ensayados para el festejo. Incluso, se dice que varios diarios locales ya habían impreso las portadas haciendo alusión al triunfo local, que el gobierno ya había acuñado monedas con las cara de los jugadores de su selección para conmemorar dicho título, y que los encargados de entonar el himno del equipo campeón solo tenían las partituras de Brasil. El anfitrión no solo miraba por encima del hombro a su rival, sino que lo veía muy chiquito. Uruguay para ellos no era rival.

El 'Maracanazo' fue la mayor tragedia futbolística en la historia de Brasil. (Foto: AP)
El 'Maracanazo' fue la mayor tragedia futbolística en la historia de Brasil. (Foto: AP)

Es más, un dirigente uruguayo, antes del partido, les pidió a los jugadores charrúas que con perder por cuatro goles él se iría satisfecho. Obdulio Varela, capitán de la Celeste, reaccionó antes de salir al campo de juego reuniendo a todos los jugadores y les dijo: “Los de afuera son de palo. Cumplidos solamente si somos campeones”. Esta es una de las frases más recordadas por la coyuntura en el que se disputaba el partido: el Maracaná estaba lleno, con récord de venta de entradas (175.000 boletos vendidos), aunque algunas fuentes de la época afirman que había por lo menos 200.000 espectadores en las tribunas.

Uruguay no era favorito pero dio la sorpresa y se consagró con el título de la Copa América. (Foto: AP)
Uruguay no era favorito pero dio la sorpresa y se consagró con el título de la Copa América. (Foto: AP)

El marcador lo abrió Albino Friaça Cardoso a los dos minutos del complemento y el Maracaná estallaba de felicidad. No obstante, con más amor propio que buen juego, los orientales dieron vuelta al resultado con goles de Juan Schiaffino a los 66' y Alcides Ghiggia a los 79'. Cronistas de aquella época señalan que al término de dicho encuentro el silencio fue sepulcral. Brasil se desangró en ese momento.

Se habla de suicidios masivos, aunque lo que sí estuvo comprobado es que la derrota generó una tristeza casi depresiva, que hasta el día de hoy no ha podido ser superada en la tierra de Pelé. Incluso, dentro de las curiosidades, Brasil cambió de camiseta (la blanca de ese entonces por la verdeamarela) como un acto simbólico para dejar la mala suerte atrás. Recién en este torneo volvió a usarla en el partido inaugural ante Bolivia.

Como se ve, el fútbol es una caja de sorpresas y sabe mucho de batacazos. En el fútbol hay muchos David que hacen caer a los Goliat. Las secuelas del trauma vivido por Brasil en el Maracaná siguen vigentes, y Perú ya demostró que cuando está fino y le pone cerrojo a su arco es capaz de muchas hazañas. Al cuadro de Tite se le respeta pero la posibilidad de un nuevo 'Maracanazo' por supuesto que es real. Esperemos que se repita la historia del 50.

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