Natalia Cuglievan se consagró subcampeona mundial en Malasia. (Foto: Cortesía familia Cuglievan)
Natalia Cuglievan se consagró subcampeona mundial en Malasia. (Foto: Cortesía familia Cuglievan)
Redacción DT


Por Eliezer Benedetti

No tiene pausa ni descanso. Conquistar una medalla dorada en los Juegos Panamericanos ha sido solo un paso para continuar por la senda del triunfo. Así lo ha reflejado Natalia Cuglievan, quien hace tres semanas se consagró como la primera bicampeona panamericana del Perú. Ahora le ha regalado una nueva alegría a nuestro país, tras colgarse la medalla de plata en el Mundial de esquí acuático que se disputó en Malasia, pero ello no le garantiza una clasificación a los Juegos Olímpicos.

Natalia es una excepcional figura sobre el agua. Solo fue superada en la competencia por la estadounidense Anna Gay, quien alcanzó los 10.530 puntos. Es así que nuestra compatriota sigue viviendo el mejor momento de su carrera con solo 22 años. No cabe duda que tendremos medallas y hazañas para rato con ella en competencia.

Sin embargo, el mayor sueño de participar en unos Juegos Olímpicos aún no puede ser una realidad para Cuglievan. Su oro en Lima 2019 y la plata obtenida en este Mundial de Malasia no son suficientes para cumplir aquel anhelo que conciben los deportistas al emprender su aventura competitiva.

La misma situación de Natalia la atraviesan Claudia Suárez y Kevin Martínez en frontón, Diego Elías en squash, Piccolo Clemente en longboard, quienes también conquistaron el oro en Lima 2019. Lamentablemente, esas disciplinas aún no son consideradas como un deporte olímpico.

-Solo una exhibición-

El esquí acuático se creó en 1922 gracias a la aventura de un joven de 18 años, Ralph Samuelson, quien intentó maniobrar sobre el agua lo mismo que hacía sobre la nieve. Tuvieron que pasar cincuenta años para que el deporte náutico tenga una oportunidad en las Olimpiadas de Múnich 1972, donde fue presentado como un deporte de exhibición.

Natalia Cuglievan en Lima 2019. (Foto: Daniel Apuy/ GEC)
Natalia Cuglievan en Lima 2019. (Foto: Daniel Apuy/ GEC)

Desde entonces no ha tenido otra aparición en la cita olímpica. Así como muchos otros deportes, el esquí acuático aún lucha por ser considerado oficialmente dentro del programa de unos Juegos Olímpicos.

Para alcanzarlo es necesario cumplir con cada criterio que pide el Comité Olímpico Internacional (COI). Por ahora son 28 los deportes fijos que forman parte de los Juegos Olímpicos.

-Criterios y dificultad-

El hecho de que el país anfitrión de los Juegos puede proponer hasta cinco deportes para incluirlos dentro del programa resulta ser una buena posibilidad para las disciplinas que luchan por ese sueño. Pero luego dependerá de diversos factores como el atractivo, la espectacularidad, el interés del propio público y su masificación. Tiene que poseer al menos una federación masculina en 75 países de cuatro continentes diferentes. Además, contar con una asociación femenina en 40 países de tres continentes. Cumplido ello, la evaluación pasará por la comisión ejecutiva del COI, que votará a favor o en contra para que el deporte sea adoptado permanentemente.

El ejemplo más representativo es el de karate que incluido en Tokio 2020. Sin embargo, los organizadores de París 2024 no lo tuvieron en cuenta para la próxima cita, lo que causó sorpresa ya que el país galo también es potencia en este arte marcial.

Mientras el sueño olímpico sigue pendiente, esperemos que Natalia Cuglievan siga dominando las aguas y nos regale más éxitos.