Christian Cruz Valdivia

Como todo buen artista, Deyvid Tuesta tenía su as bajo la manga, un truco para sorprender a los jueces y el público en general, una movida que sus rivales no esperaban, un salto al que apeló como último recurso. Un nollie 270 noseslide –la tabla da un giro y luego se desplaza unos segundos sobre una superficie lisa– en su último intento le dio la medalla de oro en skate en los Juegos Odesur. Según dice, era la primera vez que hacía ese truco en una competencia. Así es el deporte, siempre hay que estar dispuesto a arriesgar para poder celebrar.

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