Redacción EC

Los gestos obscenos del patinador holandés Sjinkie Knegt son la mejor muestra de lo que se considera un mal deportista. En la final de los cinco mil metros en el campeonato europeo de patinaje, Knegt llegó detrás de Viktor Ahn, surcoreano nacionalizado ruso. Su fea reacción quedó registrada en fotos y videos.

Cuando Ahn levantó los brazos en señal de victoria, Sjinkie Knegt levantó ambos dedos medios y luego tiró una patada al aire —despreciando el logro conseguido por su contrincante—. Su actitud le costó caro porque fue descalificado por los jueces.

Lo curioso es que ambos podrían volver a enfrentarse en los Juegos Olímpicos de Sochi.