Sebastian Vettel (Red Bull) se puso hoy la cuarta corona mundial de Fórmula 1 con un nuevo monólogo triunfal en el GP de la India y sin oposición tras una accidentada salida en la que Fernando Alonso (Ferrari) undécimo perdió toda opción de retrasar el alirón del germano.

Con el sellado en el país asiático, el germano se ha convertido, a sus 26 años, en el tercer piloto de la historia que enlaza cuatro títulos individuales seguidos, uniéndose a un club integrado por el argentino Juan Manuel Fangio y su compatriota Michael Schumacher.

Vettel ha conseguido el Mundial con una meteórica recta final de campeonato en la que desde su abandono en el Reino Unido ha sumado siete victorias en las últimas ocho pruebas en disputa, seis de ellas consecutivas.

Su décimo triunfo de la temporada y número 36 en su corta y dilatada trayectoria hicieron la felicidad más completa en la escudería austríaca de las bebidas energéticas, ya que también ha llevado a Milton Keynes el cuarto título consecutivo de constructores.

DE PUNTA A PUNTA El pequeño Káiser, que pulverizó los cronos cosechados en el circuito indio de Buddh en las dos ediciones anteriores 2011 y 2012, se afianzó con el liderato indiscutible de la carrera tras un tercio de la misma. Por detrás de Vettel, aunque nunca amenazantes, se situaron su compatriota Nico Rosberg (Mercedes), que aguantó la segunda posición de partida, y un espectacular Romain Grosjean (Lotus).

El francés se subió por tercera vez consecutiva al tercer peldaño del podio gracias a una vibrante carrera en la que había arrancado decimoséptimo y con estos nuevos puntos impulsa a la escudería británica en la lucha por el segundo puesto de constructores, por el que pelean también Ferrari y Mercedes.

Cuarto quedó el brasileño de Ferrari Felipe Massa, quien en el primer tramo llegó a ostentar brevemente el liderato después de una brillante salida en la que escaló tres posiciones y tuvo hasta el final opciones de subirse al podio.

Cuatro corredores abandonaron el Gran Premio de la India, entre ellos el australiano de Red Bull Mark Webber, que paró tras 39 vueltas a buen ritmo por un problema de sincronización en la caja de cambios.

La pista india de Buddh, que había debutado en 2011, desaparecerá en 2014 del calendario, y aunque el patrón de la F-1, Bernie Ecclestone, ha dejado la puerta abierta a un posible regreso en 2015, entre las escuderías y los pilotos reina el escepticismo.

Este Gran Premio, en el que solo Vettel ha inscrito su nombre en las poles y las carreras, se despide así temporalmente y deja un gran sabor de boca al de Heppenheim.