"'Ciego' sí, vago no", por Alfonso Grados Carraro
"'Ciego' sí, vago no", por Alfonso Grados Carraro
Redacción EC

ALFONSO GRADOS CARRARO 

La contratación de para nuestra selección generó esta semana un ácido cruce de opiniones entre y Juan Carlos Oblitas. Al insinuar Manuel que Juan Carlos era un técnico que "trabajaba poco", no tardó en llegar la respuesta de Oblitas, quien tildó a Burga de "mala leche", entre otras perlas.

Más allá de lo penoso de una discusión tan poco alturada entre dos pesos pesados de nuestro fútbol, analicemos esa muletilla de "vago" (iniciada por Luis Bonnet hace unos años y hoy actualizada por la molestia de Burga) con la cual algunos han intentado desmerecer la trayectoria de Oblitas.

Sin duda su carrera ha sido muy exitosa, sobre todo al ubicarla en el contexto de nuestro alicaído fútbol.

Localmente obtuvo cuatro títulos con la 'U' y Cristal, y el 2007 retornó al Rímac para salvarlos del descenso con un espectacular fin de campaña. En la selección tuvo una meritoria actuación cuando bajo su mando quedamos fuera del Mundial de Francia 98 solo por diferencia de goles. Ese proceso debió continuar, pero nuestra miopía colectiva motivó su renuncia meses después.

En el exterior también destacó, realizando campañas importantes con LDU en Ecuador, donde es muy recordado.

Conclusión: nadie alcanza tantos logros corriéndole sistemáticamente al trabajo. Su estilo le permitió formar grupos comprometidos con planteles que se brindaban enteros por él. Privilegiaba un fútbol bien jugado, ganando protagonismo los jugadores técnicamente valiosos. Es cierto que su intensidad aflojó algo en sus últimas campañas y que nunca fue un apasionado de los videos o estadísticas, pero no se puede discutir que su legado más allá de algunos sinsabores fue muy valioso.

Hombre inteligente y de buena formación, Juan Carlos merece nuestro respeto por haber sido el técnico peruano más exitoso después de Marcos Calderón. Por ello, acepto que le digamos 'Ciego' de cariño, pero nunca "vago" con mala leche