Julio César Uribe junto a su hijo Julio Edson cuando el 'Diamante' dirigía a la Sub 20 que participó en el Sudamericano.
Julio César Uribe junto a su hijo Julio Edson cuando el 'Diamante' dirigía a la Sub 20 que participó en el Sudamericano.
Mario Fernández

En 2001, asumió un doble reto: dirigir a la selección adulta tras el fracaso de Pacho Maturana y clasificar a los jóvenes de la a su primer mundial en el . El ‘Diamante’, hombre de moral crecida si los hay, decía que ambos retos eran posibles de lograr, sobre todo el de los juveniles, a los que llevaba meses entrenando y amoldando a sus particulares gustos. En el equipo destacaba George Forsyth, Miguel Torres, Luis ‘Manzanita’ Hernández y tres jugadores que provenían del anterior sub 20: César Balbin, Mario Gómez y Luis Cordero.







Entre los que calzaban con la edad de sub 20 estaba Julio Edson, hijo de Uribe, quien por entonces jugaba en la filial de los Tecos mexicanos. Sobre las cualidades deportivas de Julio Edson habría que ser justo y decir que se trataba de un futbolista de muy buena técnica y no poca dinámica. Prometía bastante, aunque, claro, la valoración de su mejor fan no se comparaba a los elogios que salían de la boca de su orgullosísimo padre. Un sector de la prensa, sin embargo, castigaba la citación de Edson y golpeaba muy feo cuando relacionaba la desafectación por indisciplina de Luis ‘Pompo’ Cordero a una posible titularidad impuesta para Uribe Jr. "Qué curioso -decía un tabloide ya desaparecido- que justo borre a un 10...y que su hijo sea 10". Lo cierto es que fue en realidad la FPF la que lo sancionó de oficio y no el entrenador (quien, por otro lado, trató de defenderlo).

En ese torneo, Julio Edson se lesionó antes del debut y no jugó ninguno de los partidos de la triste eliminación peruana en primera ronda. Más tarde, cuando la selección adulta de Perú y el mismo Julio César pasaban su tiempo de mayor crisis en las clasificatorias, el técnico de los ‘conceptos claros’ volvió a recurrir a su hijo para que se pusiera la blanquirroja. El motivo esta vez fue la Copa América de Colombia (julio de 2001). La prensa y la opinión pública ahí sí reaccionaron en coro. Lo que más fastidió fue que hasta ese momento el hijo del 'Diamante' no había podido probar en ningún lado que tuviera la suficiente chapa como para merecer una convocatoria.

Julio César le hizo ascos a las críticas que advertían cierto nepotismo en sus decisiones técnicas y, además de llamarlo al equipo nacional, le dio -ante la ausencia de Palacios- la camiseta número 10; sí, la misma que él alguna vez usó; sí, la misma que casi eternizó a Cubillas.

En aquella Copa el chico Uribe apenas si vivió en la cancha: jugó algunos minutos ante Paraguay y Colombia y no tuvo siquiera una actuación puntuable. Cuando se le preguntó por qué, además de la convocatoria, había osado darle la chompa 10, Uribe papá -mitad harto y mitad cachoso- le respondió a El Comercio: "fue cosa del utilero".

Los datos
○ Uribe Jr. volvió a la selección de la mano de Sergio Markarián en 2013.
○ Uribe Jr. hizo menores en Cristal un tiempo y luego militó en clubes de Argentina, Uruguay, México y Colombia.

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