Stefanos Tsitsipas ha ganado cinco títulos ATP en sus tres años como tenista profesional. (Foto: ATP)
Stefanos Tsitsipas ha ganado cinco títulos ATP en sus tres años como tenista profesional. (Foto: ATP)
Eliezer Benedetti

Cuando todo llega a su fin en Londres, luego de una batalla de más de dos horas y media, sobre el azulado cemento del O2 Arena se dibuja la inocente y cálida sonrisa de Stefanos Tsitsipas, quien amplifica un eufórico grito de victoria en medio de una ovación infinita. La felicidad era imposible de ocultar, pues se trataba de la mayor hazaña en su corta carrera. Y es que con apenas 21 años, el griego logró coronarse el campeón más joven de los Masters Finals, desde Lleyton Hewitt en 2001, tras vencer 6-7, 6-2 y 7-6 al austriaco Dominic Thiem.

Los relatos de muchos dioses y héroes componen la clásica historia de Grecia, pero ni una como la epopeya que hoy se escribe sobre Tsitsipas. En él ha germinado una nueva leyenda griega, que con mucha valentía y una raqueta como arma, ha podido eliminar a dioses que residen en el olimpo del tenis, como Roger Federer (Open de Australia y Masters), Rafael Nadal (Madrid Open) y Novak Djokovic (Toronto y Shangái).

La heroica aventura de Tsitsipas no comenzó con esta victoria en Londres, ni siquiera con su conquista del año pasado en las Finales Next Gen en Milán. El punto de quiebre de su epopeya se dio en el 2015, cuando el griego intentaba reposar sobre las olas del Mar Egeo con un amigo. El toque trágico no podía estar ausente en una nueva historia griega.

Maestros más jóvenes:

TENISTAEDICIÓNEDAD (AÑOS-MESES)
John McEnroe (Estados Unidos)197819-11
Pete Sampras (Estados Unidos)199120-3
Andre Agassi (Estados Unidos)199020-6
Lleyton Hewitt (Australia)200120-9
Boris Becker (Alemania)198821-0
Stefanos Tsitsipas (Grecia)201921-3

En aquel entonces, a Tsitsipas no le conocía casi nadie en el mundo del tenis. Apenas destacaba en los torneos Futures. Es así que en un día de descanso, inimaginablemente, el ateniense tuvo que luchar por sobrevivir, tras estar al borde de la muerte ahogándose bajo el mar.

Su padre y también entrenador Apostolos le salvó la vida. Se convirtió en ese típico papá héroe. “Vi el miedo en sus ojos y él lo vio en los míos. Fue un héroe, me salvó sin importarle lo que le pasara a él”, explicó el tenista griego.

Desde aquel acontecimiento, su vida dio un giro rotundo. Tsitsipas hizo catarsis. Al siguiente año, se convirtió en tenista profesional y escaló más de 200 puestos en el ránking ATP, hasta el punto de pertenecer al top10. Ya ha conquistado cuatro títulos, siendo el último de Londres el más valioso en su corta carrera. Sabe lo que es ganarle al ‘Big 3’ y se ha convertido en el mejor tenista en la historia de Grecia.

Quiere tomar la posta

Tal parece que Tsitsipas se sumergió en las aguas del Mar Egeo como Aquiles lo hizo en el río Estigia y su invulnerabilidad va germinando de a pocos. Sea como fuere, el ateniense está dando muchas señales de éxito. No sorprendería que próximamente pueda ganar un ‘Grand Slam’ e interrumpir el dominio de Nadal, Djokovic y Federer.

Aunque se trata de una misión muy complicada, la nueva generación ya está dando el golpe. Al menos eso se ha reflejado en el Masters, donde hace cuatro años que no campeona alguien del ‘Big3’. Incluso, en la edición pasada el campeón fue el alemán Alexander Zverev, que hoy tiene 22 años.

Ahora Tsitsipas, que el año pasado fue campeón de la ‘Next Gen’, en un año alcanzó la hazaña de coronarse en su primera aparición del Masters en London. Así, el griego es el tercer jugador en campeonar en su debut de dicho certamen. Anteriormente lo logró Alex Corretja (1998) y Grigor Dimitrov (2017), aunque ambos con más edad.

De esta manera, a Tsitsipas le quedan muchísimas páginas más por escribir en su epopeya. Su tenis está despegando poco a poco y, del ‘Next Gen’, es quien se encuentra en las mejores condiciones para tomar la posta que algún día dejarán Federer, Djokovic y Nadal. Mientras, iluminado por sus dioses griegos, el ateniense continuará por el agradable camino que tiene al frente.