Hay un consenso de que el gasto en inversión de los tres niveles de gobierno repuntaría en el 2020 por las medidas aprobadas por el Ejecutivo. (Foto: USI)
Hay un consenso de que el gasto en inversión de los tres niveles de gobierno repuntaría en el 2020 por las medidas aprobadas por el Ejecutivo. (Foto: USI)
Nicolás Castillo Arévalo

Periodista de la sección de Economía y Día1

El bajo crecimiento registrado este año, así como la expectativa de que se reviertan los factores que perjudicaron el desempeño de la economía en el 2019, hacen prever que el crecimiento del 2020 será mejor.

El vicepresidente del , Miguel Palomino, afirmó a Día1 que “casi con seguridad”, el próximo año habrá más crecimiento que en este, y que siendo pesimistas, el crecimiento estará al borde de entre 3,2% y 3,3%.

No obstante, las proyecciones de los analistas privados y autoridades son diferentes. Los primeros se inclinan por un crecimiento en torno al 3%. En tanto, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el BCR proyectan alrededor de 4%; es decir, en ambos casos mayores al cierre que se tendría en este año (2,2%).

Miguel Palomino. (Foto: USI)
Miguel Palomino. (Foto: USI)

En lo que sí hay un consenso generalizado es en los tres factores que, en mayor o menor medida, impulsarían la actividad; de los cuales dos dependerían de buena suerte y uno de la gestión del gasto público.

SECTORES PRIMARIOS

El 3,8% de crecimiento que espera el , como el 3,1% que pronostica el , tienen como sustento la reversión de los choques de oferta, de naturaleza exógena, que afectaron la producción de la pesca y la minería en el 2019.

A decir de Hugo Perea, economista jefe del , la expectativa es que en el 2020 se puedan corregir los problemas de menor concentración de minerales encontrados en las rocas (menores leyes), conflictos sociales que ralentizaron la producción y algunos problemas técnicos. Tanto el economista como el BCR señalan que la mayor expansión de la minería podría contribuir con 0,6 puntos al crecimiento del PBI del próximo año.

“La mayor cuota de pesca y la mayor producción de , Cerro Verde y Toquepala, respectivamente, sustentan el mantenimiento de la proyección de crecimiento del PBI para 2020 en 3,8%”, indicó el BCR en su último “Reporte de Inflación”.

Hay que indicar que Cerro Verde, el mayor productor de cobre del país, informó a la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) que, durante seis meses seguidos, su producción se vio afectada por la “menor ley y la recuperación del cobre”. En la actualidad, todavía no es público si se pudo corregir el problema de la empresa en el último trimestre. Entre enero y octubre la producción de concentrados de cobre de Cerro Verde cayó en 6,5% frente a similar período del 2018.

Por el lado de la pesca, la expectativa del BCR es que su producción pueda contribuir con medio punto de crecimiento del PBI del próximo año, debido a la cantidad del recurso pendiente por descargar de la segunda temporada de pesca del 2019, que empezó el 16 de noviembre y que hasta el 26 de diciembre alcanzó apenas el 23% de la cuota. A ello se sumaría la normalización esperada de cuota para la primera temporada de pesca de la zona norte-centro, que fue comparativamente inferior a la del 2018 por una alerta del Niño costero.



La expectativa es que en el 2020 se puedan corregir los problemas de menor concentración de minerales encontrados en las rocas (menores leyes), conflictos sociales que ralentizaron la producción y algunos problemas técnicos.

Sin embargo, el detalló en un comunicado, a mediados de diciembre, que identificó un repentino calentamiento de las aguas que dispersó la anchoveta, reduciendo su disponibilidad y accesibilidad. Las últimas cifras disponibles dan cuenta de que, entre el 20 y 23 de diciembre, no hubo descarga del recurso por este factor; que podría afectar la producción pesquera el próximo año si no se revierte.

(Infografía: El Comercio)
(Infografía: El Comercio)

SECTOR EXTERNO

El otro factor que definiría el futuro de la actividad en el 2020 es la mejora en los vientos externos, cuyo dinamismo dependería sobre todo del acuerdo al que lleguen China y Estados Unidos para el cese de la guerra comercial.

“Estamos viendo a China, nuestro principal socio comercial, reduciendo aranceles”, comentó Alfredo Thorne, socio de Thorne & Asociados.

Thorne sostuvo que los indicadores líderes muestran un rebote de la manufactura global, a raíz de los primeros acuerdos entre China y EE. UU. sobre la guerra comercial.

“Vemos un efecto mucho más fuerte del sector externo del que tenemos en nuestros estimados. El precio del cobre es el mejor indicador”, anotó.

Alfredo Thorne. (Foto: USI)
Alfredo Thorne. (Foto: USI)

Similar opinión tiene Luis Eduardo Falen, jefe de Macroeconomía del área de Estrategia y Análisis de . Según Falen, la balanza comercial es la variable que marcará la diferencia en el crecimiento del PBI del próximo año, y esto sería posible una vez que se concrete la Fase 1 del pacto entre ambas potencias.

Una expectativa contraria es la de Perea, quien afirmó que pese a los acuerdos la incertidumbre se mantendría.

“El menor crecimiento mundial, todavía en un entorno de relativa incertidumbre, implicará que el precio promedio del cobre se mantendría en similar nivel del 2019”, manifestó Perea.

El precio promedio del cobre al cierre del 27 diciembre llegó a US$2,72, un 8% inferior al del 2018.

En la víspera de Navidad, el presidente Donald Trump aseveró que firmará, junto a su par chino, Xi Jinping, la primera fase del acuerdo comercial. Sin embargo, el economista Nouriel Roubini, opinó que esto solo representa una tregua temporal, puesto que los aranceles a gran escala se mantendrán vigentes y la guerra comercial podría reanudarse si cualquiera de las partes incumple sus compromisos.

INVERSIÓN PÚBLICA

La tercera fuente de crecimiento de la economía el próximo año sería la inversión pública, según los economistas consultados. Hay un consenso de que el gasto en inversión de los tres niveles de gobierno repuntaría en el 2020 por las medidas aprobadas por el Ejecutivo, para estimular la ejecución de proyectos en el ámbito público, y por el aprendizaje que han ganado las nuevas autoridades subnacionales. No obstante, en lo que no coinciden es en la magnitud del impulso.

“Vemos una recuperación del gasto del sector público. No vemos que esta sea tan grande, pero sí de alrededor de 5%”, dijo Thorne.

“Las medidas que ha tomado el Gobierno [para impulsar la inversión pública] tomarían tracción a finales del 2020”, comentó Falen, quien prevé que la inversión pública crecería en el año alrededor de 4,5%.

A diferencia del 2015, que fue el primer año de gestión de autoridades regionales y municipales, en el 2019 la baja ejecución de presupuesto de los gobiernos subnacionales no fue compensado por el gasto en inversión del gobierno central. Por ello, además de los decretos que se puedan dar, es importante que en el 2020, las distintas instituciones vinculadas al Ejecutivo ejecuten el gasto en inversión presupuestado.

(Infografía: El Comercio)
(Infografía: El Comercio)

CONSUMO PRIVADO

Si bien el Banco Central espera que el consumo privado experimente una expansión de 3,5% el próximo año, para los especialistas este crecimiento sería inferior al 3%, proyectado por la autoridad monetaria para el 2019.



Hay un consenso de que el gasto en inversión de los tres niveles de gobierno repuntaría en el 2020 por las medidas aprobadas por el Ejecutivo, para estimular la ejecución de proyectos en el ámbito público, y por el aprendizaje que han ganado las nuevas autoridades subnacionales.

Esta menor previsión tendría como sustento el menor dinamismo que registraría la inversión privada. Para el consenso, esta crecería debajo del 2% y hasta se contraería, debido a la desaceleración que experimentaría la inversión minera y por la debilidad de la inversión no minera, en un contexto de elecciones, que podrían afectar la confianza empresarial.

Así, dada las perspectivas de la inversión privada, los especialistas prevén que la generación de empleo se ralentizaría, lo que afectaría el consumo.

“Con la desaceleración de la inversión es difícil que las familias puedan sostener niveles de consumo en base del endeudamiento, como lo hemos visto en el 2019”, dijo Hugo Perea, economista jefe para el Perú del BBVA Research.

“El consumo privado tendría un desempeño similar al del 2019; pero con riesgos a la baja, ante un mercado laboral débil y un crédito de consumo que puede crecer menos, sobre todo si la morosidad comienza a subir en el sistema”, indicó el área de Estudios Económicos del Banco de Crédito.

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