Marcela Mendoza Riofrío

A nivel global existen por lo menos 50 marcas de equipos para la fabricación digital de piezas y herramientas. En el Perú aún se importan muy pocas variedades, pero los precios ahora son más asequibles y eso está elevando la demanda a gran velocidad.

Así lo sostiene Jennifer Wong, coordinadora de la Diplomatura de Fabricación Digital de la PUCP, quien revela que hoy se pueden conseguir impresoras 3D por US$500. Las más caras pueden ascender hasta US$300.000.

La fabricación digital, aclara Wong, no es algo recientemente descubierto por el empresario peruano: ya hay grupos que lo usan desde hace diez años como Corporación Rey, Unique, Famesa y otras del sector médico. Lo que sucede hoy es que se está avanzando rápido en su adopción tanto en la industria plástica como en la metalmecánica.

Wong refiere que las empresas que fabrican prototipos o productos tienen mucho potencial por aprovechar de la . En el Perú todavía se le da un uso limitado en el ámbito industrial, advierte, pero se podría explotar más y así reducir costos de producción.

El dato: 30% de las herramientas y moldes serán fabricados digitalmente en el 2025. Según Stratasys, ese año entre el 5% y el 10% de productos de consumo global se fabricará digitalmente.

“La fabricación a medida implica la individualización o personalización de productos. La mayor ventaja que tiene sobre la fabricación tradicional es la facilidad de poder adaptar y modificar un diseño, eso significa que podrías tener el mismo diseño pero con tamaños, colores diferentes en poco tiempo y a menor costo que un proceso tradicional”, recalca.