La inversión en exploración minera cayó 11,5% entre enero y octubre.
La inversión en exploración minera cayó 11,5% entre enero y octubre.
Juan  Saldarriaga

Redactor de Dia1 y de Economía y Negocios

juan.saldarriaga@comercio.com.pe

El crecimiento de la se desacelera a ojos vista. A inicios de año, el (Minem) calculaba que este indicador cerraría el 2019 con US$6.000 millones, 20% más que en el 2018. Lo visto hasta la fecha sugiere, no obstante, que apenas y podrá superar los US$5.000 millones del año previo.

De acuerdo a los especialistas en minería, esto se explica por el aplazamianto de Tía María y otros proyectos mineros, debido a conflictos socioambientales.

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Pese a esto, la inversión en construcción y desarrollo de minas verá cifras en azul este año, gracias a los grandes proyectos iniciados en el 2018. Sin embargo, no ocurrirá lo mismo con la inversión en exploración minera, que llegará a su nivel más bajo de la última década (ver gráfico).

Según estadísticas del Minem, la inversión en dicho rubro cayó 11,5% en enero-octubre del 2019, a US$289,3 millones, y se encamina a anotar su segundo traspiés consecutivo anual.

¿Qué significa esto? Sencillamente, que en el Perú se exploran cada vez menos proyectos, lo que dificulta el hallazgo de nuevas minas.

LENTITUD EN OTORGAMIENTO DE PERMISOS

Para atacar esta problemática, el gobierno prorrogó recientemente el beneficio tributario que devuelve el IGV a la actividad exploratoria.

Los exploradores mineros consideran que esta iniciativa es acertada, pero no es suficiente.

“La devolución del IGV es una medida justa, que da un mensaje positivo a los inversionistas. Pero falta resolver el problema más grave: la demora en el otorgamiento de los permisos para exploración”, señala Miguel Cardozo, presidente de la minera junior Alturas Minerals.

La inversión en exploración minera anotará su peor performance de la última década en 2019.
La inversión en exploración minera anotará su peor performance de la última década en 2019.

Cardozo apunta que el procesamiento de las solicitudes para explorar se ha vuelto cada vez más lento, al extremo de que un permiso que antes tomaba de 3 a 6 meses para ser aprobado, demora ahora año y medio.

Esos son, precisamente, los tiempos que maneja Explomin, la empresa de servicios de perforación minera más grande del país.

Carlos Urrea, presidente ejecutivo de la firma peruana, advierte que las compañías mineras tienen muchos planes para perforar proyectos, pero que no los pueden llevar a cabo por falta de permisos.

Se trata de una situación sin parangón en otras latitudes de Sudamérica.

“A diferencia del Perú, otros países sí están aprovechando los mejores precios de los metales. Por ejemplo, en Colombia estamos a capacidad plena perforando proyectos de oro, y rápidamente, porque solo demoramos dos semanas para obtener un permiso de exploración”, señala Urrea.

Igual ocurre en Argentina, donde la canadiense-peruana Fortuna Silver viene desarrollando el proyecto de Lindero, a paso ligero, pues cada permiso de perforación le demora también un promedio de dos semanas, según indica Jorge Ganoza, CEO de la minera.

De acuerdo al Índice de Competitividad Minera elaborado por el IIMP y Macroconsult, Perú es el país donde más demora aprobar un permiso de exploración.

Perú es el país  minero donde más demora aprobar un permiso para perforación de proyectos.
Perú es el país minero donde más demora aprobar un permiso para perforación de proyectos.

PROYECTOS BROWNFIELD

Pese a todo lo dicho, las empresas de perforación no tendrán un mal 2019, debido a que han concentrado sus esfuerzos en la llamada perforación brownfield, que no es otra cosa que la exploración alrededor de minas o proyectos conocidos.

Se trata de una actividad más fácil de realizar que la exploración de nuevos proyectos (greenfield) porque supone la obtención de permisos más fácilmente y porque evita conflictos con las comunidades.

De ello puede dar fe Explomin, que días atrás sufrió la destrucción de una de sus máquinas de perforación más modernas a manos de comuneros cajamarquinos, por operar fuera del perímetro de la mina Yanacocha.

El problema con el énfasis en brownfield es que desvía la atención del desarrollo de nuevos proyectos.

“Ya no hay proyectos greenfield. Todos son brownfield. Y la competencia por los pocos greenfield limita la capacidad de los contratistas mineros, que están muy afectados por esta situación”, señala Carlos Bernal, gerente general de la Asociación de Contratistas Mineros del Perú.

Para paliar esta problemática, la Dirección General de Minería del Minem ha emitido en los últimos meses varias resoluciones y decretos supremos (D.S.) orientados a simplificar permisos.

Entre ellos se encuentra el D.S. que crea la Ventanilla Única Digital (VUD), proyectada para implementarse en 2021 o 2022. El mayor reto estriba, sin embargo, en cómo hacer para destrabar permisos en un contexto en el cual la aprobación de los mismos no depende exclusivamente del Minem, sino de decenas de instituciones de opinión diferente entre sí. ¿El gobierno central se comerá el pleito?