(Foto: Fuerzas Armadas del Perú)
(Foto: Fuerzas Armadas del Perú)
Daniel Macera

En marzo del presente año, este Diario estuvo presente en una de las intervenciones más grandes contra la en . Esta formó parte del programa llamado “”, cuyo objetivo era erradicar a los mineros ilegales de la zona.

Luego de una serie de declaraciones de varios sectores estatales en contra de esta práctica a inicios de año, agosto 2019 empieza mostrando que la ejecución del presupuesto para eliminar la minería ilegal es de 31,8% (ha transcurrido casi 60% del año), de acuerdo a información del Ministerio de Economía y Finanzas.


Si se mide por los productos o acciones en las que el país ha invertido, el promedio general es de 32,3% para la categoría “detección de la minería ilegal” y 31,8% en el caso de “erradicación y sanción de la minería ilegal”. Y vista por departamentos, la ejecución del presupuesto es mayor en Amazonas (66%), Huánuco (66%) o Ancash (53%); pero se reduce a 35% en Madre de Dios, 34% en Arequipa y hasta 11% en Tumbes.

Amazonas, la región con mayor inversión, recibió hace tres semanas a personal del Ministerio de Defensa, incluido el ministro, para verificar la deforestación causada por la minería ilegal. Se identificó, además, que había trata de personas en la zona fronteriza con Ecuador. La mayor parte del porcentaje de gasto es sustentada por las operaciones de soporte logístico para erradicar este fenómeno.

No obstante, la otra región fronteriza con Ecuador, Tumbes, solo ha ejecutado el 1,4% de la subcategoría creada para la detección del fenómeno minero. Y de este bajo porcentaje, la mayor parte corresponde a la subsección “compra de alimentos y bebidas” (7%).

Como parte del cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, el Perú tiene como meta eliminar todo indicio de minería ilegal al 2030. Y tomando en cuenta que -según el Ministerio de Medio Ambiente local- el nivel de deforestación de la región amazónica de Brasil ha alcanzado su tasa más alta en una década, vale la pena que las autoridades peruanas se acuerden de tomar la posta en la lucha contra este fenómeno.