Un 45% de los CEO peruanos encuestados en el CEO Survey 2020 considera que la economía mundial “disminuirá moderadamente”, mientras que un 36% cree que “seguirá igual” y un 18% avizora un “mejoramiento moderado”.
Un 45% de los CEO peruanos encuestados en el CEO Survey 2020 considera que la economía mundial “disminuirá moderadamente”, mientras que un 36% cree que “seguirá igual” y un 18% avizora un “mejoramiento moderado”.
Elida Vega

En las últimas dos semanas, dos organismos multilaterales han reducido las proyecciones de crecimiento de la economía peruana. Y, a diferencia de lo que estiman el Banco Central de Reserva (BCR), con su 3,8%, y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), con su 4%, el “optimismo” del Banco Mundial (3,2%) y del FMI (3,25%) permite presagiar que las estimaciones seguirían disminuyendo.

Lo mismo viene sucediendo con la confianza de los principales CEO de nuestro país, quienes no se muestran muy optimistas con relación a los ingresos que obtendrán sus compañías durante los próximos 12 meses.

Y es que según la última edición del Global CEO Survey, el 78% se muestra “algo confiado” (46%) o “no muy confiado” (32%) frente al desempeño de este indicador, mientras que el año pasado, un 77% de las perspectivas de crecimiento se debatía entre “algo confiado” (33%) o “muy confiado” (44%), que este año disminuyó 30 puntos porcentuales, llegando a 14%.

Esta situación se condice con los resultados globales del CEO Survey, porque solo el 27% de los CEO afirma sentirse “muy confiado” en el crecimiento de su propia organización en los próximos 12 meses, el nivel más bajo que ha visto desde el 2009, incluso por debajo del 35% del año pasado.

EXPECTATIVAS A LA BAJA

Frente a esos resultados, Orlando Marchesi, socio principal de PwC Perú, sostiene que aunque “en términos comparativos con el resto de países de la región, estamos bastante bien, no sucede lo mismo –en términos comparativos– con el desempeño de la propia economía peruana, sobre todo, la de hace algunos años”.

De la misma opinión es Carlos Adrianzén. Para el decano de la Facultad de Economía de la UPC, el hecho de que el ritmo de crecimiento quinquenal de la economía peruana pase de entre 7,5% y 8% a 2%, con una clara tendencia a la baja, no juega en favor de las expectativas de los propios empresarios.

“Por más optimista que sea un empresario, siempre están viendo cómo van sus ventas y cualquiera que vea o lea noticias económicas acumula información hacia proyecciones y cifras cada vez menores. Ellos saben perfectamente que el premio a todos sus esfuerzos es manejar el riesgo y sacar utilidades, y por ahora son cautos”, afirma.

Cautela y prudencia que también se aprecia cuando se habla de generar empleo. El CEO Survey revela que un 43% de los encuestados (54% el 2019) espera que el número de empleados en sus organizaciones aumente moderadamente en el 2020, en tanto que un 41% considera que la cifra permanecerá igual.

Es más, la última Encuesta de Expectativas de Empleo realizada por Manpower Group también da cuenta de que las expectativas de contratación en el Perú, para el primer trimestre de este año, son moderadas: 14% espera incrementar sus planillas, 9% pronostica disminuirlas y un 73% estima que permanecerá sin cambios.

Por esa razón, no resulta extraño que Marco Nicoli, director regional de la firma en nuestro país, no haya dudado en señalar que se trata de uno de los resultados “más bajos” de los últimos años.

TIEMPO DE CAMBIOS

Para revertir el pesimismo y la desconfianza, que parecen seguir apoderándose de los empresarios peruanos, y tomando en cuenta que el ruido político terminó por afectar el desempeño de la economía en el país, Orlando Marchesi afirma que hay mucho por hacer, tras los resultados de las elecciones congresales extraordinarias de este fin de semana.

“El Congreso y el Ejecutivo se deben poner de acuerdo en una agenda de tres o cuatro puntos para trabajar en lo que queda del período presidencial. De esta forma todos estarán orientados hacia un mismo norte y se evitarían las peleas que en los últimos años han distraído tanto”, añade.

En esa misma línea, Carlos Adrianzén considera que “el Ejecutivo debe concentrarse en crear condiciones para que la inversión se dispare y la demanda se destrabe, evitando los escándalos de corrupción que tanto daño le hacen a las perspectivas económicas, pero lamentablemente veo un 2020, un 2021, incluso un 2022 marcado por la bataola política”.