Cencosud
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Carlos Hurtado de Mendoza

Por más prometedor que sea el negocio de tarjetas de crédito y préstamos de consumo para el grupo Cencosud en el Perú, la firma tuvo que traspasar el control de su banco –el – al la semana pasada, en lo que fue la operación más importante del sector finanzas en lo que va de mayo.

Largo se ha escrito sobre las oportunidades a las que accede el comprador con esta adquisición (invirtió US$101 millones por el 51% del banco), pero, desde la vereda del vendedor, ¿cuál es el panorama?

Arnaldo Aguirre, gerente de Cuentas Senior de la consultora Arellano, nos recuerda –a modo de contexto– que esta operación forma parte del plan maestro que está llevando adelante Cencosud para deshacerse de activos no estratégicos por US$1.000 millones en Sudamérica, tal cual había anunciado el ‘holding’ en agosto del año pasado.

Uno de los activos de los que se puede deshacer (y es valioso) es el de las tarjetas y, de hecho, en otros países ya lo ha estado haciendo, anota el ejecutivo.

Efectivamente, la empresa ya ha ido avanzando con este tipo de alianzas entre el 2017 y 2018: en Brasil, con Bradesco; en Colombia, con Colpatria; y en Chile, también con Scotiabank. “Son los socios elegidos para impulsar el crecimiento del negocio financiero”, ha destacado la empresa al diario “El Mercurio” de Chile, el último jueves.

Sobre este punto, es importante aclarar que el acuerdo con el Scotiabank en el Perú no se circunscribe a la venta del 51% de acciones del Banco Cencosud, sino que incluye la cesión –por los próximos 15 años– de la gestión de las operaciones de tarjeta de crédito, así como la oferta de nuevos productos financieros para los clientes del retailer en los supermercados Wong, Metro y Tiendas Paris.

Ello implica el acceso a una plaza que mueve S/4 mil millones al año, formada, en parte, por 92 supermercados y cuatro centros comerciales.

CUESTIÓN DE FUTURO

Como se infiere, un prometedor negocio que, sin embargo, se sitúa más en el futuro que en el presente, y para cuyos resultados hay que esperar.

“En este segmento, el de las tarjetas y los préstamos de consumo, el ticket promedio suele ser bajo (porque responde a compras básicas) y entonces es primordial el volumen y la diversidad de la cartera”, apunta Martín Reaño, socio de Reaño Asesores Financieros.

“Me parece que los resultados de Cencosud hasta aquí no han sido lo suficientemente buenos, o no, por lo menos, como lo han sido para Falabella con su banco”, añade a Día1.

Para mayor detalle, estamos hablando de una cartera de 315 mil tarjetahabientes y US$186,8 millones en préstamos por cobrar, o el 0,27% de la torta de préstamos del sistema financiero peruano, conseguidos desde el 2007, año en el que el Banco Cencosud inició operaciones.

“El negocio en esta actividad es operar con un centro financiero (el banco) alrededor del cual gire una serie de opciones para que el tarjetahabiente gaste, y eso es algo que le ha funcionado mejor a Falabella desde sus tiendas por departamentos hasta su agencia de viajes, pasando por varias bocas de salida”, complementa Aguirre.

En ese contexto, optar por la ‘concesión’ del banco hace sentido. Ya lo veremos.

OPORTUNIDADES PARA LOS CLIENTES

► Con 315 mil clientes y US$186,8 millones en préstamos por cobrar, la cartera del Banco Cencosud es aún pequeña, pero tiene un enorme potencial.

► El Scotiabank tiene para aprovechar una plaza que mueve S/4 mil millones al año, si logra catalizar la fórmula retail-banca que, por ejemplo, han aprovechado Falabella o el grupo Intercorp, este último con Interbank y su amplia variedad de ofertas: Cineplanet y Oechsle, por citar a un par de sus firmas subsidiarias.

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