Europa representa el 14% de los turistas internacionales que llegaron al Perú en el 2019, según el Mincetur. (Foto: Andina)
Europa representa el 14% de los turistas internacionales que llegaron al Perú en el 2019, según el Mincetur. (Foto: Andina)
Carlos Hurtado de Mendoza

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Poco a poco se va ampliando la red de que se pueden operar desde y hacia el Perú. El miércoles, el Gobierno habilitó un nuevo grupo de conexiones —disponibles a partir de noviembre— esta vez , lo que nos permite ya cubrir desde la capital a todas las Américas, incluyendo los principales centros de conexiones en Estados Unidos, México, Brasil y Argentina.

Se libera así para nuestro país un mapa más extenso de vuelos (10 países y 24 rutas extras), que a los viajeros y las aerolíneas les termina de abrir las puertas de un mercado —las Américas— que el año pasado representó el 81% de los turistas que arribaron al Perú, según estadísticas del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).

El siguiente paso es habilitar las conexiones directas con Europa, un continente que en el 2019 nos envió al —nada despreciable— 14% de los turistas que nos visitaron, siempre de acuerdo a las cifras del Mincetur. Pero, ¿qué tan factible es que el Ejecutivo tome esa medida?

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LOS MISMOS PROTOCOLOS

Para Carlos Gutiérrez, gerente general de la Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI), en estos momentos ya no hay razón para mantener cerrado el acceso directo a Europa. “Si es por una cuestión de protocolos sanitarios, no tiene sentido continuar con esa restricción porque se cumplen las mismas medidas de salubridad sea que hagamos un vuelo de cuatro horas o uno de 12”, explica el ejecutivo.

Además, señala el vocero de las aerolíneas, la disposición sólo prolonga las dificultades por las que ahora pasan los viajeros que van o vienen del Viejo Continente. Es decir, tener que conectarse con algún país europeo a través de un largo itinerario de vuelos, con varias horas (o a veces días) de espera en los aeropuertos por los que pasan en el camino, como los ‘hubs’ de Santiago de Chile, Guayaquil o Panamá.

Vale aclarar aquí que a esas dificultades hay que agregar las restricciones que ha dispuesto la Unión Europea (UE) para quienes arriban desde Sudamérica. Y es que, salvo en el caso de Uruguay, los pasajeros de los demás países de nuestra región sólo pueden ingresar al Viejo Continente si son residentes europeos o si llegan por salud, educación o trabajo.

Al menos desde el Perú, la apertura debe ser total. No tiene caso agregar más complicaciones a las que ya tenemos. En estos momentos, nadie está viajando desde o hacia allá por otra cosa que no sea necesidad”, apunta Gutiérrez. Además, señala, “a nosotros nos interesa que vengan los viajeros corporativos europeos, ya que igual dejan ingresos”.

Hoy para volar se ejecutan los mismos protocolos sanitarios, se trate de un vuelo de cuatro horas o uno de 12, apuntan en AETAI, gremio que representa a las aerolíneas internacionales.
Hoy para volar se ejecutan los mismos protocolos sanitarios, se trate de un vuelo de cuatro horas o uno de 12, apuntan en AETAI, gremio que representa a las aerolíneas internacionales.

VUELOS HUMANITARIOS Y TEMORES

Hoy la única manera de conectarse de forma directa con Europa es con un vuelo humanitario que debe ser coordinado a través de la Cancillería, anota el titular de AETAI. Por sus características, esas conexiones implican un gasto de hasta tres veces lo que cuesta un pasaje comercial, dado que se hacen a través de chárteres rentados exclusivamente.

Ante ese escenario, ¿por qué mantener la restricción para los vuelos comerciales? La explicación más generalizada pasa por evitar el riesgo frente al brote de segundas olas de contagio en países como el Reino Unido o España. No es un motivo para pasar por alto: en el caso de España, por ejemplo, la semana pasada se han llegado a reportar más de 6 mil nuevos casos de COVID-19 en un solo día, una cifra récord para el país ibérico.

PRIMERAS RUTAS

Lo dicho arriba sin duda es un factor a considerar por el Gobierno peruano. Al mismo tiempo está su compromiso de evaluar cada dos semanas si abre o no nuevas rutas y, como hemos señalado al inicio de este informe, el siguiente mercado que espera es el europeo.

¿Cuándo se liberará el bloqueo? Es difícil proyectar una fecha, tomando en cuenta las circunstancias ya descritas, pero lo que sí se puede hacer ahora es bosquejar cuáles serían las primeras rutas, cuando ocurra la apertura. El presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Carlos Canales, nos explica que las conexiones ineludibles serían con Ámsterdam (en Países Bajos), París (Francia) y Madrid (España). Esos son tres de los cinco centros de conexiones más importantes de Europa (los otros dos ‘hubs’ son Londres, en Reino Unido, y Frankfurt, en Alemania). Por ahí se decantaría la primera fase de la reconexión con el Viejo Continente.

Los turistas europeos que visitan el Perú gastan más de US$1.000 durante su viaje y se quedan más de 10 días. Están por encima del promedio de gasto y estadía de su referente: el turista internacional que arriba a nuestro país. (Foto: El Comercio).
Los turistas europeos que visitan el Perú gastan más de US$1.000 durante su viaje y se quedan más de 10 días. Están por encima del promedio de gasto y estadía de su referente: el turista internacional que arriba a nuestro país. (Foto: El Comercio).

LA IMPORTANCIA DEL MERCADO EUROPEO

Ahora bien, si ya en estos momentos la apertura aérea de nuestro país hacia las Américas nos permite acceder al 81% del mercado receptivo —es decir, el que está conformado por los turistas internacionales que nos visitan—, ¿por qué es tan urgente mirar a Europa?

Una de las respuestas está en los números. Primero hay que decir que el turista internacional que llega al Perú gasta bastante más que el viajero interno y se queda más tiempo en el destino que visita. Según los perfiles del turista de PromPerú correspondientes al año pasado, un extranjero invierte en promedio US$932 durante su recorrido por nuestro país, es decir, seis veces lo que destina un viajero nacional. Y se queda 10 días como media en el lugar a donde llega, o sea; 2,5 veces la permanencia de un local. Tras esa precisión, debemos añadir que el viajero europeo está por encima —y a veces muy por encima— del promedio de gasto y estadía de su referente internacional.

Para el mercado, esos datos son de suma relevancia y más aún si su objetivo es apurar la fecha de recuperación de la industria de los viajes, que según varios entendidos en la materia, está proyectada todavía para el 2023, y eso sólo considerando volver a los flujos que se tenían en el 2019, como explica Arturo Barreira, presidente del fabricante de aeronaves Airbus para América Latina y El Caribe. Y quizás agilizar las cosas sea todavía más urgente en el caso particular de nuestro país, considerando las serias limitaciones de infraestructura aeroportuaria y de transportes que, ya ‘naturalmente’, afectan el crecimiento aquí.

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