(Foto: Archivo)
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Nicolás Castillo Arévalo

Periodista de la sección de Economía y Día1

El en Lima crece a una tasa de doble dígito en todas las zonas de la capital. Por ejemplo, en Lima norte y Lima sur, en el que las tres cuartas partes de la población pertenecen a los segmentos C y D, el financiamiento para personas aumenta a un ritmo del 16%. Esta expansión no representa una preocupación para el ).

A decir de Julio Velarde, presidente de la autoridad monetaria, el banco central observa que continúa dinámico el crecimiento de los préstamos para personas tanto de como hipotecario. Así, dado que el monto total de estos créditos otorgados a la fecha frente al tamaño del PBI son menores en comparación a nuestros pares de la región, Velarde aseveró que el crecimiento de doble dígito del financiamiento para consumo “no le preocupa”.

“Estamos viendo que la masa salarial está creciendo a un ritmo ligeramente menor al crecimiento de los montos de los créditos [de consumo]. No me preocupa en absoluto. Creo realmente que son alarmas exageradas las que lo están sugiriendo [que deba preocupar el crecimiento actual del financiamiento para consumo]”, comentó Velarde durante la presentación de la moneda de plata alusiva a los 250 años de Alexander Von Humboldt.

Velarde calificó de ‘clasista’ las alarmas de los especialistas que sugieren que la gente de clase media y las personas de menores ingresos no deban endeudarse porque no saben cómo gestionar las deudas.

Según la SBS, apenas un tercio de la población adulta tiene acceso al crédito. A julio último, la morosidad de los créditos de consumo llegó a 3,35%, inferior en 0,32 puntos porcentuales frente a julio del 2018. En tanto, la morosidad de las hipotecas marcó 3%, superior en 0,03 puntos porcentuales respecto a similar periodo del año anterior. Asimismo, las entidades financieras han realizado reservas o provisiones equivalentes al 202% de los préstamos de consumo atrasados.

EMPRESAS

De otra parte, la máxima autoridad del indicó que los créditos que vienen presentando un “crecimiento menos fuerte” son los dirigidos a las empresas. A decir de Velarde, el poco dinamismo de este financiamiento obedece al bajo deseo de invertir de las compañías.

“Cuando aumente nuevamente el deseo de invertir va haber demanda de créditos. No es un problema de oferta, en este caso es un problema de demanda de créditos. Los bancos están dispuestos a prestar mucho más, tiene los recursos en soles, tienen los recursos en dólares y es un problema más bien de demanda”, comentó.