La mano invisible de Adam Smith puede impulsar pacto climático
La mano invisible de Adam Smith puede impulsar pacto climático
Redacción EC

Bloomberg .-Las negociaciones climáticas de las en París entran en su último día y el llamamiento a que los mercados de contribuyan a limitar la de combustibles fósiles ha sido la más fuerte de la historia de las cumbres.

A partir del 30 de noviembre, cuando comenzaron las conversaciones, países desde China hasta han impulsado el establecimiento de sistemas de reducción de la contaminación inspirados por la economía de mercado en lugar de por impuestos y subsidios. Casi 90 de los 195 países cuyos enviados han debatido un pacto climático global dijeron que considerarán el uso de los mercados para alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.

Los mercados de carbono tienen por objeto convertir el derecho a contaminar en un producto, lo que crea un incentivo para disminuir las emisiones y alienta la inversión en tecnología limpia. Hasta ahora, les ha costado desalentar el uso de combustibles fósiles en tanto declina la demanda y bajan los precios. De todos modos, los impulsores dicen que los mercados son la forma más barata de proporcionar el financiamiento que los países en vías de desarrollo dicen que necesitan para abandonar el carbón, el petróleo y el gas.

Las siguientes son cuatro ideas analizadas en la capital francesa.

PLAN CONJUNTO EE.UU.-BRASIL
Brasil y la Unión Europea propusieron esta semana mejorar y renovar el Mecanismo de Desarrollo Limpio de las Naciones Unidas que se creó con el Protocolo de Kioto en 1997. Su plan formula por primera vez reglas para que los países participantes eviten el doble recuento (cuando los compradores y vendedores de créditos de emisiones usan el mismo crédito para mostrar una reducción de la contaminación). Eso es necesario porque ahora todos los países acuerdan limitar las emisiones, no sólo los países ricos.

LA IDEA DE HARVARD
Según la propuesta publicada en junio por medio del Proyecto de Harvard de Acuerdos sobre Clima, los países más ricos dirigen dinero a los países más pobres sobre la base de un precio de US$7,50 por tonelada de dióxido de carbono. Si un país recibe dinero o lo paga depende de si sus emisiones per cápita están por encima o por debajo del promedio, según el informe. En esas transferencias, los Estados Unidos pagarían en un primer momento US$34.400 millones por año, seguidos de China con US$15.700 millones y Rusia con US$11.100 millones. India encabezaría los destinatarios con US$39.000 millones, mientras que Bangladesh obtendría US$6.200 millones.

ACTIVOS DE CARBONO CALIFICADOS
Un sistema universal de calificación para permisos y créditos de reducción de emisiones facilitaría la comparación en todo el mundo de los programas de energía renovable y los mercados de carbono, lo que aumentaría el comercio internacional y podría crear una reserva internacional, según el Banco Mundial, que impulsa la idea como alternativa en el caso de que los enviados no logren establecer un sistema de la ONU. Esa red de mercados permitiría que las reducciones de emisiones se descontaran y que se corrigiera el riesgo antes de negociárselas en el ámbito internacional.

EL IMPULSO ACELERADOR DE SCATEC
Scatec Solar ASA, una compañía solar noruega, insta a los enviados a completar con urgencia la compleja tarea de cambiar las reglas de la ONU sobre la negociación en el mercado a los efectos de que ésta resulta más atractiva a los compradores de créditos de emisiones, según la compañía, que tiene sede en Oslo. También insta a establecer pautas de recuento de emisiones más rigurosas. Permitir que créditos de carbono aprobados por la ONU contribuyan a financiar proyectos solares y eólicos en mercados en vías de desarrollo puede reducir las emisiones 8.000 millones de toneladas, así como canalizar US$400.000 millones de inversión adicional en energía limpia en esos países en los próximos 10 años.