“Perú es un país que continúa su evolución hacia los pagos digitales al aparecer múltiples jugadores", según un informe. (Foto: GEC)
“Perú es un país que continúa su evolución hacia los pagos digitales al aparecer múltiples jugadores", según un informe. (Foto: GEC)
Redacción EC

El mercado de pagos digitales en viene creciendo más del 20% en los últimos años, lo que representa una enorme oportunidad para que empresarios exploren cómo el comercio electrónico es capaz de generar mayores utilidades a sus compañías incrementando el consumo privado.

De acuerdo con el informe “Global Payments Report 2019: Tapping into Pockets of Growth”, elaborado por Boston Consulting Group (BCG), Latinoamérica tiene una fuerte expansión de pagos digitales, impulsada por el desarrollo de fintechs y la respuesta por parte de jugadores “incumbentes” (tanto bancos como compañías de pagos establecidas).

Los pagos digitales crecen a más del 20% en la mayoría de los países de la región, aún con mayores perspectivas de crecimiento para los próximos años.

Por su parte, Perú tiene un alto espacio de crecimiento en pagos, sobre todo, cuando se compara con sus pares regionales.

El país cuenta con una penetración sobre consumo privado menor al 20%. Asimismo, se prepara para comenzar un camino de transformación de esta industria con foco en una mayor apertura en la adquirencia y sus implicancias en el mercado (caso similar a lo ocurrido en Brasil, Chile y Argentina).

Perú es un país que continúa su evolución hacia los pagos digitales al aparecer múltiples jugadores: Fintechs locales como Yape, Tunki, Lukita y la masificación de QR en comercios físicos, señaló Joaquín Valle, managing director y partner de BCG en Perú. .

"Su estrategia está siendo la adecuada, enfocándose a rubros claves en el contexto de la transformación de la industria”, agregó.

PANORAMA GLOBAL

Según el análisis del informe los ingresos por pagos a nivel mundial deberían aumentar en una tasa de crecimiento anual compuesto del 5,9% de 2019 a 2028, en línea con el promedio del 5,8% registrado desde 2010.

Los ingresos de los pagos de retail aumentarán aproximadamente a un 6,0% de 2019 a 2028, superando el crecimiento en los pagos mayoristas (5,6%).

"Los caminos a recorrer por los actores globales y regionales serán muy diferentes. Además, se espera un crecimiento acelerado en pagos digitales, en comercio electrónico y otras transacciones remotas, al 11% anual en los próximos cinco años que serán un motor clave del crecimiento de los pagos en el sector de retail”, señaló Alejandro Tfeli, partner de BCG y coautor del informe.

Los jugadores de pagos retail (minoristas) ya establecidos tendrán que trabajar para capturar su cuota de crecimiento en medio de la disrupción que se está dando en el sector de los pagos a nivel mundial.

Parte de esta disrupción se produce porque los organismos reguladores presionan para que se reduzcan los costos de intercambio. Aunque el cambio más significativo se reflejaría en el impacto de una presencia fintech en rápida expansión que está acelerando la innovación tecnológica y aumentando el poder de los comercios.

Por otra parte, la categoría de pagos mayoristas sigue estando profundamente moldeada por los avances constantes en las herramientas digitales y por las rápidas capacidades de maduración de las fintechs.

Entre las fuerzas disruptivas más significativas se encuentran la adopción de sistemas de pagos en tiempo real, una mayor competencia ‘cross-border’ y el creciente número de conexiones e interdependencias entre los sistemas de pagos corporativos y de proveedores.

En respuesta a esto, los encargados de las finanzas de grandes corporaciones y pequeñas empresas recurren cada vez más a plataformas no bancarias para reducir la complejidad.

Para mantener relaciones corporativas sólidas, los incumbentes deben proporcionar un servicio igual de conveniente, ayudando a las empresas a agilizar sus interacciones de pagos mayoristas y obtener un acceso fácil a la gestión de efectivo, la conciliación de cuentas, el financiamiento de la cadena de suministro y las capacidades de pagos ‘cross-border’.