En realidad lo que preocupa a muchos investigadores no es que las máquinas inteligentes se vuelvan “malas”, sino que no compartan las mismas metas que la humanidad. (Foto: captura de YouTube)
En realidad lo que preocupa a muchos investigadores no es que las máquinas inteligentes se vuelvan “malas”, sino que no compartan las mismas metas que la humanidad. (Foto: captura de YouTube)
Marcela Mendoza Riofrío

Si el Perú se toma en serio la transformación digital y se aboca de lleno a lograr vivir la cuarta revolución industrial, en los próximos diez años su ritmo de crecimiento del PBI anual bordearía el 6%. Si no lo hace, y mantiene su rezagado nivel de adopcion digital habitual, el crecimiento anual del PBI será solo de 3,7% en promedio. 

Asi lo considera Ramiro Abrieu, investigador de CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), una organización independiente sin fines de lucro que ha realizado una investigación sobre el impacto de la adopcion de IA (Inteligencia Artificial) en América Latina.

Según el estudio de CEPPAC, esta sería la evolución del PBI en el Perú si se implementa o no la IA de forma intensa.
Según el estudio de CEPPAC, esta sería la evolución del PBI en el Perú si se implementa o no la IA de forma intensa.

Durante su presentación en el congreso sobre IA organizado por Microsoft, Abrieu dijo que el Perú se encuentra con un manejo económico estable y ha tenido un crecimiento anual del PBI por encima de la media latinoamericana durante la tercera revolución industrial, pero lleva mas de tres décadas con un crecimiento de menos del 1% en productividad e innovación, y si no revierte esta situación puede acrecentarse la brecha de adopción tecnológica.

En el escenario más optimista, declaró, si nos metemos de lleno tanto a nivel empresarial como estatal (en términos de políticas públicas) se daría un salto en el PBI similar al vivido cuando hay un alza en el precio de los commodities. Si nos mantenemos con un ritmo prudente el crecimiento sería de 4,9%  y en el peor de los casos - no hacer nada- se ampliaría la brecha en términos de productividad y el PBI crecería solo 3,7%. 

Estos ritmos acelerados se darían en un lapso de cinco años, en la medida que pasemos a la etapa de difusión y la adopción de las herramientas de robótica avanzada de IA se dé en todo nivel de empresas, comentó.

El gran diferencial con otras revoluciones es la velocidad con la que estas se dan. En la primera revolución industrial tomó 125 años concretar el cambio y pasaban 30 años para que un sector industrial la adopte, pero hoy los diseños de nuevos productos son dinámicos y no toma más de tres años que algo se vuelva habitual en un sector.

A nivel de PBI per cápita, las mejoras en el mejor de los escenarios implicarían un alza de 4,5% anual y llegar a US$38.800 en el 2035, lo que nos pondría en una mejor situación frente a Colombia, que hoy mantiene una posición más competitiva en términos de innovación que el Perú. En el escenario negativo, seguiríamos por debajo de Colombia. 

Perspectivas de crecimiento del PBI si se implementa IA en el país, según CEPPAC.
Perspectivas de crecimiento del PBI si se implementa IA en el país, según CEPPAC.

IMPACTO LABORAL
Para lograr el mejor escenario, advirtió, existen muchos problemas y retos que será muy difícil superar y parten de la necesidad de una reconversión de la cultura y las capacidades o habilidades laborales (skill). 

El primer reto, dijo, es sin duda contar con la infraestructura adecuada, pues no hay posibilidad de digitalizar un negocio si la conexión a Internet no es rápida y estable. Pero además se necesita contar con un cambio cultural que implique modificar la forma en que funcionan los negocios. 

Nada de ello, sin embargo, será viable de concretar si no se reconvierten las habilidades de los trabajadores. Las máquinas hoy poseen niveles avanzados de inteligencia (al 94% de paridad con los humanos) y ya no necesitan que el hombre les diga qué hacer, sino que requieren de un humano capaz de sacarle el máximo potencial en términos de productividad y bienestar. Para eso se necesitan preparar nuevas habilidades profesionales, las cuales no tenemos en la mayoría de sectores productivos de nuestro país. 

Estimado de crecimiento del PBI per capita en un escenario positivo, negativo o neutral, segun CIPPAC.
Estimado de crecimiento del PBI per capita en un escenario positivo, negativo o neutral, segun CIPPAC.

La parte buena, agregó, es que el Perú tiene un 45% de nativos digitales y, aunque hagan hoy labores manuales, se pueden adaptar en forma versátil a las nuevas necesidades del mercado. 

El problema, añadió, es que el reto de reconversión industrial es enorme. El Perú tiene un 69% de trabajadores que realizan funciones que en otros países podrían ser hoy reemplazadas por máquinas. Este alto nivel de automatización no se concretaría de forma inmediata en el país porque tenemos ocho años de atraso en adopción tecnológica (estamos como EE.UU. en el 2010) y hay sectores claves, como el textil, que no están automatizados y tienen temor a dar el salto.

La reconversión de la masa laboral no se dará sin el diseño y compromiso empresarial y estatal para reconvertir las capacidades laborales. Urge, dijo, diseñar políticas de capacitación y planes de contingencia que implicarán ver como se asumirá el mantenimiento de las generaciones que quedan desfasadas, es decir aquellos que hacen funciones repetitivas y no están (por edad, formación, etc.) en capacidad de aprender nuevos "skills" y atender nuevos desafíos. No descartó al diseño de pensiones y subvenciones como parte de las políticas. "Hoy se tiene la oportunidad de reaccionar y reconvertirse o quedarse sin hacer nada y seguir rezagados", puntualizó.