Economía peruana: ¿Por qué hay optimismo en el mercado? - 5
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Finalmente, en marzo 0,7% y logramos una expansión trimestral de alrededor del 2%. No tendremos un año espectacular, pero sí en continuo crecimiento y, una vez más, queda demostrado que muchos analistas continúan equivocándose anticipando recesiones y errando en sus proyecciones. En contraposición, para el cierre del año nos reafirmamos en un rango de crecimiento moderado para nuestro PBI entre 2% y 3%, tal como lo señalamos a través de El Comercio hace un tiempo. 

Algunas reflexiones por tener en cuenta en el marco de un escenario mesurado para nuestra economía durante el 2017. Para estimar correctamente el crecimiento del PBI este año y siempre, debemos seguir con mucho detenimiento la evolución de los precios de los minerales. Ese es realmente el indicador líder para la economía peruana. Si estos retoman su tendencia al alza este segundo trimestre, no deberíamos tener ningún problema para lograr un crecimiento cercano o algo superior al 3%.

Cuánto suban los precios de los minerales y cómo nos beneficie dependerán, a su vez, del impulso de la demanda global originada en el frente chino y norteamericano, de la competitividad de nuestros costos de extracción del cobre; de la asimetría que experimente la cotización del oro con relación a los metales no preciosos; de la estabilidad que muestre el frente geopolítico internacional.

Para el 2017, es difícil que China se desacelere significativamente, aunque sus indicadores de coyuntura no son claros y requieren ajustes, cualquier posibilidad de rebalanceo correctivo lo postergará en la medida en que su significativo nivel de reservas internacionales se lo permita. Estados Unidos, de otro lado, independientemente de la inconsistencia de la propuesta Trump, estaría mostrando en el 2017 la mejor tasa de crecimiento de los últimos años. Europa, frente a los recientes resultados electorales en Holanda y Francia, también se reacomodaría, no espectacular, pero sí positivamente.

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Ahora bien, ¿qué sucedería en un escenario externo poco favorable? Pues bien, debemos ser conscientes de que nuestros costos unitarios de extracción de cobre –principal producto de exportación tradicional junto con el oro– continúan siendo, en promedio, casi un 33% más bajos que los estándares internacionales dándonos espacio para mantenernos en el mercado en situaciones en extremo adversas.

Además, en un contexto internacional intensamente volátil, los precios de los metales como el cobre caerían, en línea con la contracción de la demanda global. No obstante, a pesar de esas circunstancias, el precio del oro ganaría terreno rápidamente, dada su naturaleza de bien refugio. Es decir, aun en esa coyuntura, el alza en el precio del oro compensaría parte de la caída en la cotización del resto de los metales.

Nótese que, por efecto de nuestra riqueza natural y los fundamentos de nuestra economía, disponemos de fortalezas que no debemos menospreciar. Más aun, hoy en día todas las proyecciones para el 2018 y 2019 apuntan a que el crecimiento de nuestro PBI se acelerará. Las perspectivas apuntan a mejor.

No perdamos el espíritu emprendedor. Los últimos 10 años no hemos tenido excelencia en la orientación de política económica, pero sí hemos tenido una economía generosa y a prueba de balas.

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