Redacción EC

En el Perú y América Latina, al menos cuatro de cada cinco empresas son familiares. Y precisamente estos  emprendimientos son los grandes impulsores de inversión, producción y empleo en sus economías. Con un papel tan importante en el dinamismo de los países, ¿cómo se puede asegurar su consolidación?

De acuerdo a Gonzálo Jiménez Seminario, CEO de , el reto de estas compañías es pasar de ser una empresa familiar a una institución familiar. Es decir, a aquellas familias en las que se cultive el espíritu de emprendimiento, el respeto de los talentos propios y ajenos y se capacite a los miembros de forma constante para establecer sinergias que aporten al desarrollo empresarial. 

Para conseguir este objetivo es necesario el orden en el tejido empresarial"Para la familia, la estructura, la organización son la forma de poder profesionalizarse. [Por el contrario] la sorpresa, la improvisación, la imprevisión son los enemigos de este proceso", resaltó Jiménez, también director del Centro de Familias Empresarias y Gobierno Corporativo de la Universidad del Desarollo (Chile), quien ofreció cuatro herramientas poderosas para asegurar el avance hacia esta meta. 

PROTOCOLO FAMILIAR
El protocolo familiar es un documento que marcará las reglas de funcionamiento de la familia de cara a sus negocios. En él se precisará la visión de la empresa, los procedimientos para actuar ante determinadas circunstancias (despidos y contrataciones, por ejemplo), las pautas de participación, entre otras, para asegurar el saludable dinamismo de la compañía así como las relaciones familiares.

TALENTO EXTERNO
Para ampliar la mirada de la organización es importante contar con ideas externas, las que pueden provenir de directores, gerentes y/o consultores externos, los cuales aportarán con su enfoque al crecimiento del negocio. 

PROFESIONALIZAR A LA FAMILIA
A la par de la incorporación de profesionales en puestos importantes dentro de estas organizaciones es necesario profesionalizar a los dueños y a los familiares participantes de estas empresas para mantener un equilibrio con los ejecutivos externos y generar un efecto cascada en  todos los participantes del negocio. En esa línea, también es crucial mantener buenas relaciones con otras empresas de similar constitución con las que se podrá compartir y aprender de sus experiencias.

CONSEJO FAMILIAR
Así como las empresas poseen un directorio o consejo de administración, las familias deben conformar su propio consejo familiar para autogobernarse. Este será el espacio de conversación que mantendrá por separado los asuntos que atañen a la familia con los que son de relevancia empresarial. Este consejo complementará al directorio empresarial y no competirá con él.