Los chóferes no se detienen en estaciones intermedias porque los buses se llenan en las centrales.
Manuela Zurita

"¿Alguien para en 28 de Julio?", grita un chófer del Expreso 1 del . Y como el chofer decide no parar, porque el bus está lleno y porque ya no entra nadie, decenas de pasajeros del otro lado de la ventana, en la estación, ven avanzar el bus con la cara larga y el estrés a tope porque no llegan a su trabajo, ni al doctor ni a una audiencia de juicio por alimentos. 

La situación descrita recrea un mal que afecta los ingresos de los trabajadores y la productividad del país. Según el Instituto Nacional de Estadísticas e Informática (INEI), por mes los hombres en Lima Metropolitana ganaban en promedio en abril pasado S/1.877,2 y las mujeres, S/1.329,8. Es decir, S/9,7 por hora en el caso de los primeros en un régimen laboral de 48 horas semanales y 192 mensuales; y S/6,9 por hora para las segundas.  

Dejando para otro momento el análisis de género (las mujeres ganaron S/547,4 menos que los hombres),  teniendo en cuenta demoras de entre 20, 30 y 40 minutos, la pérdida de horas hombre por día asciende a S/3,23, S/4,85 y S/6,46, en cada viaje, respectivamente. Estas cifras se duplican, considerando una nueva demora durante el viaje de vuelta. 

Así, las mujeres - cada vez más fuera de casa, independientes y empleables-  pierden al día S/4,6, S/6,8 y S/9,2 por 20, 30 y 40 minutos a la espera de un bus gris. 

IMPACTO EN INGRESOS 
El impacto en los ingresos del trabajador es bastante significativo. Para los hombres, el tiempo de espera en el Metropolitano por mes equivale a S/155,04, S/232,8 y S/310,08 (siempre para demoras de 20, 30 y 40 minutos). Esto es, que su ingreso podría haber aumentado en 8,2%, 12,4% o 16,5% según el caso.

En las mujeres, las demoras metropolitanas por mes suman S/110,4, S/163,2 y S/220,8, es decir, sin retrasos podrían ganar entre 8,3%, 12,2% y 16,6% más. 

El costo de las pérdidas por esperas de 20 minutos es casi igual a la inversión en un mes de viajes de ida y vuelta en el caso de las mujeres.
El costo de las pérdidas por esperas de 20 minutos es casi igual a la inversión en un mes de viajes de ida y vuelta en el caso de las mujeres.

DEMORAS Y COSTO DEL PASAJE
Un cálculo más aterrizado que considera el costo del pasaje (s/2,5 cada viaje) versus la demora permite advertir que a la mayoría de usuarios le cuesta más esperar subir al bus que el costo del pasaje.

En efecto, a una mujer, esperar 20 minutos le cuesta 92% del valor del pasaje, esperar 30 minutos le cuesta 136% del pasaje y 40 minutos 184% (casi el doble).

Para los hombres, perder tiempo en las estaciones del Metropolitano supone el 129,2%, 194% y hasta 258,4% del valor del pasaje, respectivamente.

Otro costo asociado -intangible, pero no menos sensible- es el de la energía desperdiciada y transformada en mal humor - afortunadamente, no en todos los casos- de los usuarios durante las esperas.

Según datos del Metropolitano, por día más de 700 mil personas se trasladan en sus rutas troncales y alimentadoras.

Nota: La versión original de esta nota se publicó el 31 de mayo de este año. El costo del pasaje se mantiene sin variación a la fecha.

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