Redacción EC

Los automóviles pueden ser más rendidores dependiendo de su uso. Por ejemplo, uno de motor pequeño puede consumir poco combustible en ciudad, pero mucho en carretera, dependiendo de su velocidad y aceleración. Lo mismo para uno de motor grande. En el caso del Mazda 6, debido a su gran motor, se esperaba un consumo alto o intermedio, pero el resultado fue todo lo contrario.

El rendimiento en carretera.
El resultado del rendimiento del Mazda 6, versión del 2013, en la ruta Lima-Asia-Lima fue de 61,3 kilómetros por galón, y se ubicó en cuarto lugar entre los 20 vehículos probados, una cifra incluso mejor que automóviles con motor de 1.600 cc o menos. El Mazda 6 inició el recorrido con el odómetro general mostrando 5.687 km. El consumo de gasolina de 95 octanos fue de 2,35 galones, lo que equivale a S/.36,6. A esto se suman S/.18 de peaje.

Mantenimiento y precio.
El modelo probado viene con caja automática (con opción del tipo secuencial) de seis velocidades. Su precio de venta al público es de US$26.990. Tomando como supuesto que se recorren 20.000 km al año(y considerando los parámetros de la prueba de consumo de El Comercio), el gasto en gasolina sería de S/.5.088 en un Mazda 6. Su servicio posventa se realiza cada 5.000 kilómetros. El primero y el de 15.000 km cuestan aproximadamente S/.370 cada uno. El de 10.000 km y el de 20.000 km están a alrededor de S/.700 cada uno. Así, el costo del mantenimiento acumulado hasta los 20.000 km sería de unos S/.2.140. El seguro vehicular para este modelo cuesta US$1.050 al año y no requiere GPS, según el asesor de seguros Gunther Larriviere.

El auto.
El Mazda 6 es divertido de manejar, sobre todo en el modo secuencial. Los paddle shift le dan bastante versatilidad. También tiene la opción de hacer los cambios con la palanca, subiendo velocidades al jalarla y bajando al empujarla, como los autos de carrera.

Las características de la prueba.
La prueba comienza en el grifo Primax del km 19 de la Panamericana Sur, da la vuelta en el intercambio de Asia y termina en el grifo del km 30. Después de cada parada se acelera de manera brusca hasta los 100 km/h y luego se mantiene esa velocidad en la ruta (o el límite establecido). Los lugares de parada, a la ida, son el peaje del km 20, el km 51 y el peaje del km 67. Al regreso, los lugares de parada son el puente de Asia, el km 86 y el peaje de Pucusana. El peso llevado es de 200 kilogramos y el aire acondicionado se mantiene prendido en toda la ruta.