Sunat espera que 400 personas declaren rentas del exterior
Sunat espera que 400 personas declaren rentas del exterior

, el gremio empresarial que vincula a empresas de la cadena del comercio exterior, considera poco viable que el próximo Gobierno reduzca el IGV del 18% al 15%, como herramienta para reducir la informalidad en el mercado.

Cómex señala que no es conveniente reducir el IGV desde el lado hacendario, pero también porque no hay certeza de que el impacto de la reducción de tres puntos porcentuales en el IGV efectivamente aumentará el número de empresas formales, ni mucho menos que será así de ágil, si esta reforma no se da conjuntamente con otras medidas igualmente necesarias, como en materia de simplificación por ejemplo.

Comex propuso las siguientes medidas consideranqu que la informalidad es causada también porque hay un grupo de empresas que no entiende la maraña de leyes, resoluciones y exigencias que la pide para ser formal y mantenerse en ese lado.

"El problema no reside solo en el trámite de formalización (que, además, resulta costoso para una pequeña empresa que recién inicia), sino en todo lo que conlleva: declaraciones mensuales, elaboración y presentación de libros, legalizaciones, comprobantes, actas, procedimientos legales, entre muchas otras responsabilidades adicionales que generan gastos y más gastos", indicaron.

Agenda para los primeros 100 días

Además de evaluar la conveniencia de reducir el IGV, Cómex plantea los sigueintes puntos:

Lo segundo (y prioritario) es resolver la situación de las detracciones  e ingresos como recaudación, sistema por el cual se permite el desplazamiento de los montos depositados en las cuentas de detracciones de las empresas (en el Banco de la Nación) hacia la Sunat, y cuyas causales son sumamente gravosas para el contribuyente, pues en muchos casos les mantiene congeladas fuertes sumas de dinero (incluso, a veces, por inconsistencias que finalmente se resuelven a favor de la empresa) generándoles graves problemas de liquidez. 

Tercero, es necesario implementar un procedimiento especial y rápido para la resolución de casos de prescripción y compensación, pues en la actualidad son largos y esto provoca, por ejemplo, que un contribuyente con deuda tributaria pueda ser sometido a una cobranza coactiva a pesar de tener crédito fiscal, entre otras situaciones igualmente gravosas para las empresas.

Cuarto, eliminar gradualmente los sistemas de pago adelantados del IGV. Los regímenes de percepciones, detracciones y retenciones fueron creados de manera transitoria y, actualmente, obligan a muchas medianas y grandes empresas a ajustar o cambiar sus propios sistemas operativos para poder llevar a cabo un trabajo de recaudación que no les corresponde, lo que les genera sobrecostos y una mayor carga operativa que se estiman en S/ 36,000 anuales, para una empresa promedio, por cada régimen (ver Semanario N.° 774).

Quinto, permitir que el gasto no contabilizado sea aceptado vía deducción en la declaración jurada anual del impuesto a la renta del ejercicio en que se devenguen, para no caer en un reparo permanente al registrarse los años siguientes. Este es un punto muy importante que afecta a una gran cantidad de empresas.

Sexto, debe quedar claro es que el sector privado es socio en un 28% del Estado peruano. La buena operatividad del primero le traerá mejores resultados también al segundo; pero, mientras más del 60% de la economía se mantenga en la informalidad, las cosas no van a mejorar. Es más que necesario un trabajo conjunto entre la Sunat y el sector privado para lograr una mejora sustancial en la administración tributaria. Solo de esta manera, acercándose a los contribuyentes no solo para fiscalizar de manera desproporcionada, sino también para buscar elevar la eficiencia del Estado sin menoscabar la operatividad de los privados, es que se lograrán mayores incentivos para que las empresas ingresen al sector formal.

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