Graus, cajamarquino de nacimiento, da trabajo a 220 personas en su planta de teñido y fabricación de prendas. (Foto: César Campos)
Graus, cajamarquino de nacimiento, da trabajo a 220 personas en su planta de teñido y fabricación de prendas. (Foto: César Campos)
Israel Lozano Girón

Los polos y pantalones elaborados por el Consorcio Textil Vianny se comercializan en cadenas de ropa en Colombia, Chile y México. Tiñen las telas utilizando colorante natural y en tres años transformarán la empresa para ser ambientalmente más responsables. Pese a los éxitos como empresario, Graus Olivitos aún tiene un problema que enfrentar: la informalidad.


—¿Qué lección es la que más valora de los 16 años que le tomó formar Consorcio Textil Vianny?

La perseverancia. Esa que he tenido a lo largo de estos años, que me ha permitido continuar con mi negocio, y que ha traído reconocimientos a mi esfuerzo y a años de trabajo. Poner un negocio no es fácil.


—¿Por qué?

Muchas personas al primer mes o al año ya cierran sus negocios. Se debe entender que en la vida todo se puede. Uno tiene sueños y debe ir detrás de ellos con acciones, proponerse algo y lograrlo.


—Le tuvo que pasar a usted, entonces.

Recuerdo un año bastante duro: 1994. Después de la campaña navideña vino una temporada difícil. Prácticamente lo que ganaste en diciembre te lo terminas consumiendo si no logras engranar otra campaña. El primer año de negocio a veces quería tirar la toalla.


—¿Qué hizo?

Me he rodeado de buenas amistades que siempre me decían “sigue adelante, no te desvíes de tu negocio”. Porque uno debe concentrarse en lo que sabe hacer. Si quieres diversificarte, lo haces. De la ropa, puedes fabricar hilos, telas, pero todo dentro de tu negocio.


—¿Cuál sigue siendo un reto para usted y su empresa?

Ahora vivo lo que es la competencia desleal. Parte de mis productos los vendo en el Perú y uno se siente desprotegido ante la informalidad. Entran productos importados similares al nuestro y nos generan competencia desleal.

—¿Y el financiamiento?

No tengo problemas con ello porque he hecho una trayectoria con los bancos y siento que soy un empresario bastante responsable con mis obligaciones.


—Una empresa como la suya se sostiene en el personal. ¿Cómo los motiva para cumplir los objetivos?

Con mis colaboradores tenemos bastante comunicación. Les dejamos que se desarrollen profesionalmente para que ellos al final logren los resultados. Eso sí, también creo que se necesita bastante disciplina para que una compañía avance.


— ¿Qué metas se ha trazado la empresa?

Tenemos un plan de trabajo a 10 años. Queremos tener una planta, la única en la región que sea netamente renovable. De acá a unos 2 o 3 años cambiar todo el sistema energético de la planta y reutilizar los residuos. La idea es que todos los insumos sean ecológicos.


—¿Cómo recibió la noticia de ser un Premio ?

No me esperaba recibir este premio. Me siento feliz por ser reconocido dentro de un pequeño grupo de empresarios que, gracias a nuestro esfuerzo y dedicación, sacamos adelante al país.