"La carrera que todos vamos a emprender finalizada la cuarentena no será fácil ni en un terreno plano, sino una de varios meses con una fuerte pendiente en contra", afirma Arellano. (Foto: GEC)
"La carrera que todos vamos a emprender finalizada la cuarentena no será fácil ni en un terreno plano, sino una de varios meses con una fuerte pendiente en contra", afirma Arellano. (Foto: GEC)
Rolando Arellano Bahamonde

Nuestro último estudio sobre la percepción de la vida y la durante la cuarentena evidencia, nuevamente, el gran optimismo que tenemos los peruanos ante las situaciones más adversas. Así, a pesar de que más del 80% vio fuertemente disminuidos o totalmente desaparecidos sus ingresos, en vez de generar un gran desánimo en la población, las encuestas nos muestran que el 94% cree que al final del túnel habrá una luz y que en máximo 12 meses, todo se estabilizará.

Si eso se cumplirá o no lo dirá el tiempo, pero ese optimismo debe ser conocido por el y empresarios, que deben atender a esas expectativas e impulsar a la recuperación. Ellos deben pensar en cómo reaccionar ante un contexto donde todos los peruanos, pasada la cuarentena, esperan dar un 200% de esfuerzo para recuperarse, para salir a producir y también a comprar y a entretenerse, aunque con características diferentes a las de periodos anteriores.

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En este caso, resulta indispensable una gran estrategia de gestión de expectativas, pues mientras por un lado seguirá presente la enfermedad oculta, esperando las oportunidades que se le presenten para un nuevo rebrote, por el otro se necesita reactivar la economía, para evitar que vengan el hambre y las enfermedades derivadas del y la . Porque a pesar de los muchos comentarios negativos, nosotros encontramos que la población desea actuar rápidamente, y que ante ello el Gobierno y las deben ponerse metas retadoras y alcanzables, pero limitando los riesgos que seguirán presentes en los diferentes frentes de la vida cotidiana de las personas y en el operar de las organizaciones.

Es así que desde ahora, en lugar de tomar las proyecciones como si fueran hechos consumados, debemos trabajar en definir cuál es el crecimiento que queremos para en este año y el próximo, y traducirlo en acciones que haremos para lograrlo. El Gobierno debe definir qué hará para lograr que el decrecimiento, en lugar de -3% como lo prevén algunos, sea sólo de 0% y que el año próximo en lugar de 4% podamos crecer 6%. Asimismo, los empresarios pequeños, medianos y grandes deberán fijar qué harán para crecer más que lo que algunos anuncian, porque no consideraron su esfuerzo y voluntad.

La carrera que todos vamos a emprender finalizada la cuarentena no será fácil ni en un terreno plano, sino una de varios meses con una fuerte pendiente en contra; sin muchas de las facilidades de antes, pero eso sí, con mucho ánimo, impulsados por el cariño que les tenemos y nos tienen nuestras familias. El saber con anticipación y claridad a qué nos enfrentaremos y lo que queremos lograr, nos permitirá avanzar para un mejor futuro, sin tropezarnos y construyendo, de forma responsable, todos juntos: sociedad civil, empresas y Gobierno por un mejor Perú.

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