El MEF esperaba un crecimiento de la economía peruana de 4,2% para el 2019 a inicios de año. Esta cifra, sin embargo, ha cambiado a lo largo del año por diversos factores, entre ellos la baja inversión pública del gobierno nacional y de los gobiernos regionales y municipios.
El MEF esperaba un crecimiento de la economía peruana de 4,2% para el 2019 a inicios de año. Esta cifra, sin embargo, ha cambiado a lo largo del año por diversos factores, entre ellos la baja inversión pública del gobierno nacional y de los gobiernos regionales y municipios.
Katherine Maza

La creció 2,09% en octubre; acumulando en los primeros diez meses, un crecimiento de 2,16%, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).

No obstante, el crecimiento acumulado se aleja cada vez más del 2,6% anual esperado por el Ministerio de Economía y Finanzas (). Es así que para crecer al menos 2,5% este año, el Producto Bruto Interno () debería crecer 4% como mínimo en noviembre y diciembre.

El Comercio conversó con diversos especialistas para conocer qué factores han llevado a nuestra economía a crecer por debajo de lo previsto y cuáles son las perspectivas hacia el 2020.

Consultamos a Hugo Perea, exviceministro de Economía y Economista jefe del BBVA Research; Donita Rodríguez, jefa de análisis macroeconómico de Apoyo Consultoría; y Luis Eduardo Fallen, jefe de Macroeconomía del área de Estrategia y Análisis de Inteligo.

¿QUÉ FACTORES ESTÁN ASOCIADOS AL MENOR CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA PERUANA ESTE AÑO?

Hugo Perea: A lo largo del año, el débil desempeño de la actividad económica ha estado vinculado a los sectores extractivos, a las actividades primarias.

En particular la producción minera se ha visto afectada por diversos temas y por eso esperamos que las actividades primarias se contraigan. Esperamos que el PBI primario se contraiga entre 1% y 2%, y esto tiene un correlato por el lado de la demanda y del gasto.

También decepcionó, por el lado del gasto, la ejecución de la . Al cierre de este año, en los últimos seis años, el promedio del crecimiento se ubica en más o menos 3%.

Donita Rodríguez: El resultado de los diez primeros meses se explica por la caída de la producción primaria (-1,2%), en especial de los sectores pesca y minería.

En el caso de la producción pesquera hay un efecto base. Este año era difícil superar la cuota de la primera temporada del 2018, debido a que esta fue la más alta desde el 2011.

En el caso de la producción minera, esta estuvo afectada por lluvias, problemas técnicos y la paralización temporal de algunas operaciones mineras.

No obstante, el PBI no primario, que pesa cerca del 75% de la producción nacional, ha crecido a una tasa de 3,2% en lo que va del año. Este crecimiento ha estado impulsado principalmente por la inversión minera, que ha crecido a tasas de dos dígitos y en menor medida por la inversión privada no minera.

Luis Eduardo Fallen: Primero está la inversión pública. Si bien se esperaba desaceleración, esta terminó por decepcionarnos.

Con el cambio de autoridades subnacionales ya estaba “internalizada” la desaceleración de la inversión pública. Pero esta pasó de crecer 6,8% en el 2018 a caer casi 1% este año, según nuestras estimaciones.

A nivel sectorial, hubo ciertos temas específicos como la menor producción de sectores primarios (pesca y minería).

A nivel internacional hay ciertos vientos en contra, pero creemos que esta menor actividad viene por factores internos. La inversión pública no depende de lo que suceda afuera y el [sector] privado se ha visto afectado por el tema político, incluso más que por la guerra comercial.

¿CUÁNTO PUDO HABER AFECTADO ESTE BAJO CRECIMIENTO AL EMPLEO ESTE AÑO?

Hugo Perea: Los puestos de trabajo del sector privado formal, medidos con la planilla electrónica, están creciendo alrededor del 3,5%, ha habido alguna desaceleración.

Esta desaceleración también se aprecia en la masa salarial real que crece a un ritmo menor. Estaba en alrededor del 4,5% y actualmente está en casi 2%.

Los datos de la encuesta permanente de empleo para Lima Metropolitana muestran un mercado relativamente débil. Tal vez lo positivo es la tendencia favorable en el número de personas adecuadamente empleadas.

Donita Rodríguez: Si el PBI hubiese crecido al ritmo que esperaba el MEF a inicios del año (4,2%), la creación de empleo formal habría sido mayor .

Se habrían creado unos 50 mil puestos de trabajo. Con ello, el empleo formal en el sector privado habría crecido un poco más de 4%, en lugar de crecer 3%.

Luis Eduardo Fallen: Las expectativas de contratación de personal para los próximos seis meses están en su nivel más bajo en los últimos cuatro años.

Está lo relacionado al sector privado. Cuando ves la inversión no minera, ha venido bastante lenta, llevando a un menor ritmo de contrataciones y a que no haya presiones al alza en los salarios. Esto ha limitado el consumo privado que representa el 60% del PBI.

TENIENDO EN CUENTA EL PANORAMA ACTUAL DE LA ECONOMÍA PERUANA, ¿QUÉ PODEMOS ESPERAR PARA EL 2020?

Hugo Perea: Por el lado local asumimos que los problemas que afectaron a la producción minera este año se van a subsanar a lo largo del 2020.

Proyectamos un crecimiento de 3,1%, pero dependerá de que se normalicen los niveles de producción minera. Si esto no ocurre, el crecimiento será menor.

También asumimos un mejor desempeño de la inversión pública, luego de que se disipe el efecto de las autoridades subnacionales, y que la confianza empresarial se mantenga neutral: ni optimista ni pesimista.

Donita Rodríguez: En Apoyo Consultoría teníamos una proyección de crecimiento del PBI de 2,2% para el 2019.

Para el próximo año esperamos que la economía crezca cerca de 2,7%. Dicho crecimiento estará impulsado por la normalización de la producción minera y por una recuperación de la inversión pública.

Esto último considera una mejora en la capacidad de gestión de las autoridades locales y regionales en su segundo año de ejercicio.

Luis Eduardo Fallen: La inversión minera dejará de ser el principal motor de la inversión privada y esta última perderá dinamismo hasta crecer 0,2%.

Creemos que el PBI crecería 2,9%, al igual que el gasto público que retomaría protagonismo. Se va a disipar el efecto de cambio de autoridades subnacionales y se acelerará el gasto en la reconstrucción, y un punto importante será la construcción de la línea 2 del metro de Lima.

La demanda interna, por su parte, crecerá 2,7% similar a este año (2,6%).