El 2022 se inició con un de S/3,98 por dólar, el valor más alto de apertura de un año desde 1991, cuando se empezó a utilizar el sol peruano. Pese a la alta incertidumbre que caracterizó al mercado cambiario en los 12 meses siguientes, la moneda peruana mostró una clara resiliencia y mantuvo una tendencia a la baja. Así, el tipo de cambio cerró el año en S/3,81 por dólar, 4,2% por debajo de su valor al cierre del 2021.

La fortaleza macroeconómica del Perú permitiría mantener la estabilidad del sol frente al dólar durante el próximo año, aunque garantizar condiciones favorables para el crecimiento económico y el fortalecimiento de las finanzas públicas también será clave.

Incertidumbre en el mercado cambiario

El 2022 fue un año caracterizado por una alta incertidumbre, tanto política como económica, que afectó al mercado cambiario. En febrero, la invasión rusa a Ucrania se reflejó rápidamente en una mayor volatilidad del tipo de cambio, la cual se elevó en ese mes a niveles similares a los observados durante el período electoral 2021. Luego, en marzo, la Reserva Federal de Estados Unidos empezó a incrementar su tasa de interés de referencia con el objetivo de controlar la alta inflación, lo que fortaleció al dólar a nivel mundial y añadió presión sobre nuestra divisa.

Pese a ello, durante el primer trimestre del 2022, el tipo de cambio mantuvo una tendencia a la baja, en línea con otros países de la región. Recién a partir de abril se observa una fuerte devaluación del sol con respecto al dólar producto de los conflictos sociales y la propuesta de convocar un referéndum para formar una asamblea constituyente. Así, el tipo de cambio alcanzó un máximo de S/3,85 a fines de abril. No obstante, este regresó a sus niveles previos tras el archivamiento de dicho proyecto de ley en junio.

Durante el segundo semestre del 2022, las variaciones en el mercado cambiario se explicaron principalmente por factores internacionales, entre los que destaca la evolución en el precio del cobre. En general, ambas variables tienen una relación inversa. Dado que el Perú es uno de los principales exportadores mundiales de cobre, cambios en el precio de este metal afectan el valor de la moneda peruana. Por ejemplo, a mediados de julio, el cobre alcanzó un mínimo de US$7 mil por tonelada, lo que contribuyó a que el tipo de cambio se elevara por encima de S/3,95 por dólar. Por el contrario, a mediados de noviembre, el precio del cobre volvió a elevarse por encima de los US$ 8 mil por tonelada y el tipo de cambio bajó hasta S/3,84.

Evolución del tipo de cambio en el año. (Fuente: IPE / Infografía: Antonio Tarazona)
Evolución del tipo de cambio en el año. (Fuente: IPE / Infografía: Antonio Tarazona)

En diciembre, la destitución de Castillo y el cambio de gobierno generaron fuerte incertidumbre en el mercado cambiario, aunque solo de manera temporal. Con la declaración sobre la disolución del Congreso, el tipo de cambio se elevó por encima de los S/3,90 por dólar; sin embargo, rápidamente regresó a sus niveles previos al final del día conforme intervinieron las fuerzas democráticas. En las últimas semanas del año, pese incluso a la mayor conflictividad social, el tipo de cambio ha mostrado una ligera tendencia a la baja, impulsado nuevamente por factores externos. Entre ellos, por ejemplo, la expectativa de que Estados Unidos deje de incrementar su tasa de referencia, ante el reporte de que el país creció más de lo esperado durante el tercer trimestre del 2022.

Perspectivas

Así, durante el 2022, el sol peruano ha destacado como una de las monedas de la región con mejor desempeño. El sol se apreció en 4,2%, mientras que otras monedas como el peso chileno y el colombiano perdieron el 8% y 20% de su valor, respectivamente. Según el Banco Central de Reserva (BCRP), ello se debería, principalmente, a que el país enfrenta menores vulnerabilidades externas y fiscales respecto de otras economías. Por ejemplo, el Perú enfrenta una inflación de 8,4% a noviembre, una de las más bajas de la región; mientras que los precios en Chile y Colombia se han incrementado en más de 12% en el último año.

En este contexto, se esperaría que el tipo de cambio se mantenga estable durante el próximo año. No obstante, para ello será importante que el nuevo gobierno de Boluarte continúe con las políticas que a la fecha han demostrado ser exitosas para asegurar la estabilidad macroeconómica del país, entre las que destaca el cumplimiento de las reglas fiscales. Además, se debe estar atento a factores externos como el precio del cobre y posibles conflictos internacionales que puedan afectar el valor del dólar en el contexto internacional.

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