El 77%  de las familias limeñas percibe que su situación económica no ha mejorado o, incluso, ha empeorado en el último año. (Foto: Archivo)
El 77% de las familias limeñas percibe que su situación económica no ha mejorado o, incluso, ha empeorado en el último año. (Foto: Archivo)

A poco menos de un mes para la celebración de la fiesta navideña y de Año Nuevo, el ánimo de los limeños se mantiene en terreno pesimista.

El Índice de Confianza del Consumidor () de –elaborado por Apoyo Consultoría e Ipsos– alcanzó los 48 puntos en noviembre. Así, este índice registró el período más largo mateniéndose debajo de los 50 puntos desde marzo del 2017.

Cuando el Indicca se ubica debajo de los 50 puntos, se considera que la confianza de los consumidores es negativa denotando pesimismo; mientras que ubicarse por encima de ese nivel, la lectura es positiva e implica optimismo.

EMPLEO

De acuerdo con la consultora, el resultado de noviembre se encuentra un punto porcentual por debajo del mes anterior. Esto explicado principalmente por el continuo deterioro en la percepción de los consumidores sobre el mercado laboral.

Así, el 51% de los consumidores encuestados señaló que las condiciones para encontrar empleo se habían deteriorado en comparación con hace 12 meses.

“De hecho, desde junio, este porcentaje se encuentra en su peor nivel en 10 años”, señala María José Gallo, coordinadora de investigación de Apoyo Consultoría.

Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana
Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana

Gallo resalta que en los últimos meses del año, la sensación de dificultad para conseguir empleo era mayor en las familias de menores ingresos (de los sectores socioeconómicos C, D y E) que las que pertenecían a los niveles A y B. Sin embargo, este mes, esta percepción es la misma en todos los niveles.

Si bien el empleo formal en Lima está creciendo a una tasa cercana al 2% a setiembre, esta no es suficiente para cubrir el incremento de la oferta de trabajadores que ingresa anualmente al mercado laboral.

En los últimos 12 meses, se crearon cerca de 76.000 empleos en Lima, pero son 260.000 las personas que buscan trabajo.

Dado este exceso de oferta de trabajadores, Gallo explica que la población percibe que encontrar un buen empleo es más difícil. Asimismo, indica que estas condiciones de mercado están generando que no haya presión al alza sobre los salarios en el sector privado, los cuales han dejado de crecer.

FUTURO PROMETEDOR

En contraste con el deterioro de las condiciones actuales para consumir, los encuestados se muestran optimistas con miras al próximo año.

Por ejemplo, el 77% de las familias limeñas percibe que su situación económica no ha mejorado o, incluso, ha empeorado en el último año. El 54% cree que su situación económica mejorará en el 2020.

En palabras de Gallo, este optimismo es una buena noticia, ya que puede estar sosteniendo el consumo de algunos hogares e incentivando el endeudamiento como mecanismo para afrontar un deterioro económico que se percibe como temporal.

Sin embargo, advierte que si las expectativas de los limeños no son cumplidas y las condiciones para consumir no mejoran el próximo año, pueden surgir tres problemas.

Primero, los consumidores podrían sobreendeudarse. Segundo, las demandas ciudadanas podrían incrementarse ante la continua caída en la sensación de progreso. Tercero, que algunas familias tengan la necesidad de ajustar ciertos rubros de gasto.

Para ello, Gallo resalta la importancia de que el Gobierno implemente medidas orientadas a destrabar fuentes de crecimiento económico con efecto en el 2020, como impulsar la ejecución de proyectos de infraestructura y de obras públicas, o algunas reformas que incentiven la inversión privada de largo plazo.

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