Según la Encuesta de Habilidades al Trabajo 2018-2019, el 47% de empleadores peruanos señala dificultades para cubrir sus vacantes de empleo. (Foto: GEC)
Según la Encuesta de Habilidades al Trabajo 2018-2019, el 47% de empleadores peruanos señala dificultades para cubrir sus vacantes de empleo. (Foto: GEC)
Redacción EC

El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo () publicó hoy los lineamientos para orientar el desarrollo y fortalecimiento de las competencias para la de personas entre los 15 y 59 años de edad, a través de acciones de capacitación que promuevan su inserción, permanencia y movilidad en el .

Los lineamientos desarrollarán la capacitación bajo el enfoque de competencias laborales, promoverán condiciones de calidad en la capacitación de competencias para la empleabilidad y fomentarán la articulación con organismos estatales y sectores productivos para llevar a cabo las capacitaciones.

La población prioritaria de los lineamientos son personas desempleadas o subempleadas de 15 a 59 años de edad, que pueden ser atendidas a través del programa de capacitación del MTPE, los centros de empleo de las Direcciones o Gerencias Regionales de Trabajo y Promoción del Empleo de los Gobiernos Regionales y Lima Metropolitana, y las instituciones públicas y privadas.

Según la Encuesta de Habilidades al Trabajo 2018-2019 (ENHAT), el 47% de empleadores peruanos señala dificultades para cubrir sus vacantes de empleo. La demanda por competencias de la fuerza laboral comprende competencias técnicas, cognitivas y socioemocionales.

El sondeo de ENHAT revela que la falta de competencias socioemocionales (32,3%) es la segunda causa por la cual los empleadores peruanos no logran cubrir vacantes de empleo, luego de la falta de experiencia laboral (47,9%).

Cabe recordar, que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sostiene que la inversión en competencias para la empleabilidad debe ser una de las principales estrategias de política con el fin de lograr el crecimiento y desarrollo económico.

Según la OCDE, una fuerza laboral calificada puede adoptar y difundir nuevas ideas y tecnologías, incrementando con ello la productividad y mejora de la economía, además de generar una mayor participación social y cívica.