AFP: 5 grandes riesgos que afrontará al retirar su fondo
AFP: 5 grandes riesgos que afrontará al retirar su fondo

Por Cecilia Blume, Socia de Newlink Perú

El mundo avanza económicamente. Se invierte mucho en descubrir nuevos medicamentos, fabricar vacunas y en medicina preventiva.  Las personas tienen seguros, privados o públicos, y los médicos cada vez están mejor preparados. Nos alimentamos mejor,  hacemos deporte, sabemos que el cigarrillo mata y chequeamos anualmente nuestra salud. Internet es usado masivamente para diagnosticar y hasta curar enfermedades sencillas. En el siglo XXI, los países tienen diferentes programas de medicina y seguridad social.  Saben que cada vez vivimos más y que hoy se considera a una persona  “vieja” a partir de los 80 años.  


El desarrollo de la economía mundial, la medicina, alimentación, deportes e información hace que una persona de más de 70 años pueda ser activa y vital.  Vivimos  más y en mejores condiciones. Así, existe un nicho de oportunidades para negocios de bienes y servicios para personas de edad avanzada pero se necesita más que nunca una pensión y el apoyo de buena medicina pública.


En India, existe una pensión para trabajadores formales y, por otro lado, el inmenso sector informal recibe salud a partir de imponer al uso de celulares un cargo. Así, se crean fondos para brindar salud al sector informal que el Estado no puede atender.
El Perú debe tomar conciencia de que las personas mayores necesitan seguridad social, medicinas, cuidado, acceso a una vida independiente con infraestructura que les permita desplazarse con seguridad y acceder, por ejemplo, al banco o al cajero de un supermercado en silla de ruedas.


¿El Perú está preparado para la vejez?  Hace diez años nuestra población  era de 28 millones de habitantes y en el 2015 fue de  31 millones.  La esperanza de vida hace veinte años era de  68 años y hoy es de 74 años y se estima que alcanzará los 80 años en el 2050. ¿Estamos haciendo algo para afrontar esa nueva realidad social?  No. 
Además, en nuestro país, es costumbre que los hijos se encarguen de sus padres en la vejez. No obstante, cada vez los peruanos tenemos menos hijos y, por ende, es más caro ocuparse de los mayores .


Nuestro , que permitía que las personas tuvieran algún dinero luego de jubilarse,  ha sido desarticulado por una legislación populista que irresponsablemente permite sacar el 95,5% de lo ahorrado terminando con las pensiones.  La seguridad social deberá servir a aquellas personas sin pensión en su vejez y por ende costará más a los contribuyentes mantener la salud.  Los impuestos reflejarán los costos de las personas mayores en la sociedad si no se hace nada para preparar al país para vivir más y que los pagarán nuestros hijos.  Además, el sector informal sigue sin pensiones y solo Pensión 65 cubre, con un pequeño subsidio, a aquellos más pobres.


El nuevo gobierno debe  priorizar las pensiones para todos, buena medicina preventiva,  la infraestructura para  mayores y, como no, todo lo relacionado con medicamentos que incluyan las enfermedades complejas como el Alzheimer y la demencia senil.