Carlos Casas, ex viceministro de Economía y decano de la Facultad de Economía y Finanzas de la Universidad del Pacífico señaló que hay bastante discrecionalidad para el uso del FEF.
Carlos Casas, ex viceministro de Economía y decano de la Facultad de Economía y Finanzas de la Universidad del Pacífico señaló que hay bastante discrecionalidad para el uso del FEF.
Christian Lengua

El acumula los ahorros que tiene el Estado para situaciones de emergencia, como la que enfrentamos hoy en día. Según indicó la titular del Ministerio de Economía y Finanzas (), María Antonieta Alva, habían disponibles este año S/19.439 millones, de los que se usaron S/1.000 millones.

El Gobierno publicó en mayo pasado el Decreto de Urgencia que permitía el uso de dichos recursos de forma excepcional. Dicho documento señala que el FEF podría ser destinado a la prevención y contención del COVID-19, a la reactivación económica, y para gastos previstos en el presupuesto público afectado por la caída de la recaudación. ¿En qué se debe invertir ese dinero?

MIRA: Sobrerregulación podría afectar los acuerdos de Gobierno a Gobierno, según especialistas

Carlos Casas, ex viceministro de Economía, señala que hay bastante discrecionalidad para el uso del FEF. Este fondo, indicó, se usa para reactivar la economía si durante dos trimestres seguidos la actividad cae, algo que ya está ocurriendo.

“El FEF está pensado para hacer política contracíclica, cuando amerita hay que inyectar estos recursos en la economía y esto puede servir para incorporar fondos de apoyo, programas de empleo y líneas de crédito. Eso no está regulado, pero es el uso que se le debería dar”, precisó.

El economista refirió que debe haber un paquete reactivador para incentivar la inversión pública y privada, y darle bonos a la gente, para que su capacidad de consumo no caiga. Esas son las urgencias, subrayó.

Casas tomó como ejemplo el paquete del 2018-2019 en el que se dotó de líneas de crédito a los gobiernos regionales y locales, lo que fue una inyección de dinero en la economía a partir de reactivar algunas obras públicas. “En la pandemia ahora también podría usarse para programas de reconversión laboral”, manifestó.

Por su parte, Marcel Ramírez, docente de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, precisa que el FEF tiene una razón de ser que "amortiguar situaciones excepcionales económicas que afectan las finanzas públicas, como la caída del PBI o la caída de la recaudación”. A su vez, puede utilizarse para cubrir la falta de recursos que genera la pandemia.

MIRA: César Peñaranda: sector comercio seguirá cayendo en el segundo semestre, pero a un ritmo más lento

Ramírez comenta qué lo primero que debería atenderse son los equipos médicos, medicamentos, equipos de protección personal, que se requieren para seguir la atención y contención contra el COVID-19.

El especialista también indica que el FEF debe usarse de la forma más productiva posible, por lo que además de equipamiento, también podría servir para modernizar infraestructura de algunos centros de salud, o crear alguno temporal. Asimismo, también podría usarse para el pago de bonos, como parte de la estrategia para contener la crisis.

“Asimismo el pago de remuneraciones y apoyo para profesionales de la salud que atienden el tema de COVID-19. Siguiendo esa orden de prioridad, se podría cubrir gastos que están en el presupuesto 2020, pero que no tienen financiamiento debido a la caída de la recaudación. En ese caso, sería preferible que fuera al presupuesto de inversión pública antes que al gasto corriente”, apunta.