Pese a que Fuerza Popular y Perú Libre realizan planteamientos encaminados a realizar cambios en el sistema tributario actual, ninguno de los dos partidos explica al detalle cómo realizarán esas modificaciones y tampoco dan cuenta de los logros que se esperan alcanzar con dichos cambios. (Foto: GEC)
Pese a que Fuerza Popular y Perú Libre realizan planteamientos encaminados a realizar cambios en el sistema tributario actual, ninguno de los dos partidos explica al detalle cómo realizarán esas modificaciones y tampoco dan cuenta de los logros que se esperan alcanzar con dichos cambios. (Foto: GEC)
Élida Vega Córdova

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

Con una que en el 2020 se contrajo en 17,4% y una presión tributaria (recaudación/PBI) que retrocedió hasta niveles equivalentes a lo registrado en el año 2003 (13,2% del PBI), la reforma del sistema tributario no ha sido ajena para los dos partidos que el próximo 6 de junio pugnarán por llegar a Palacio de Gobierno.

MIRA: BCR definió en 83,4% el tope a tasas de interés para el período mayo-octubre

Fuerza Popular (FP) y Keiko Fujimori proponen una pensada en impulsar la formalización de más contribuyentes mediante la simplificación del actual sistema, al que califica de “complejo”, pero también plantea incrementar la recaudación.

MIRA: Elecciones 2021: mayoría de propuestas tributarias de partidos no serían viables, según especialistas

Y aunque en su ideario y programa, Perú Libre (PL) no cuenta –como lo advierte Pablo Sotomayor, abogado del Área Tributaria de Miranda & Amado– con un planteamiento específico en materia tributaria, sí alude al tema a lo largo de las 77 páginas que forman parte de este documento.

Así, el partido de Pedro Castillo no solo asegura que eliminará las exoneraciones a las empresas transnacionales, también apunta hacia una descentralización fiscal y tributaria a través de la adopción de un esquema de estados federados, en el que cada uno administraría hasta el 70% de la recaudación (40% regional y 30% municipal) y el 30% restante se transferiría al gobierno central para las políticas rectoras y de control del Estado.

Adicionalmente sostiene que incrementarán el Impuesto a la Renta (IR) de 30% a 70% u 80% a las empresas trasnacionales dedicadas a la explotación de recursos mineros, hidrocarburos, energéticos y de comunicaciones.

SIMPLIFICAR PARA RECAUDAR

Frente al planteamiento de FP, que pretende simplificar el sistema tributario para que su complejidad no sea un problema para los contribuyentes, Pablo Sotomayor sostiene “deben simplificarse las reglas para el cumplimiento de las obligaciones tributarias, desde las declaraciones hasta los mecanismos de pago”.

MIRA: Ejecutivo observa ley para nuevo retiro de AFP: ¿Cuál es el detalle de la contrapropuesta y cuán viable es?

Sugiere que debido a que existen varios regímenes del IR, además del régimen general, todos los llamados regímenes especiales (RER, RUS, régimen MYPE, entre otros) “deben replantearse y, de ser posible, subsumirse en uno solo”.

Y para hacer frente al incremento de la –como lo plantea FP–, pero en un escenario en el que la pandemia cobra protagonismo, el tributarista sostiene que para no ahogar a las empresas y pensando en asegurar una recaudación mínima, deberían establecerse regímenes particulares para los sectores más golpeados, que permitan el pago de menores impuestos o el diferimiento en el pago de los tributos.

“La reducción de algunos puntos en la tasa del Impuesto General a las Ventas (IGV) podría ser también parte de la estrategia fiscal para impulsar las actividades económicas en el contexto de la recuperación, así como la eliminación del SPOT y el ITAN para ciertos bienes e industrias”, señala.

Pero, también recomienda una revisión de los esquemas de fraccionamiento y aplazamiento de deudas tributarias. “Eso también podría ser conveniente en este contexto, además de continuar con la reducción de la tasa de interés moratorio (TIM) que generan las deudas tributarias impagas”, añade.

REFORMA URGENTE

Con relación a la mentada reforma tributaria, que fue un planteamiento repetitivo a lo largo de este proceso electoral, y lo vuelve a proponer FP, el economista Marcel Ramírez refiere que debido a que “el sistema tributario vigente está en cuidados intensivos hace años y que con su deterioro debilita cualquier objetivo de sobrevivir a la crisis”, resulta “impostergable” enfocarse en una reforma del sistema.

“Ya no hay tiempo que perder, sobre todo en la actual coyuntura porque el crecimiento sostenido que necesita nuestra economía no será posible sin una reforma tributaria con enfoque de desarrollo. Hoy hay un sentido de urgencia de una verdadera reforma tributaria”, señala.

Al respecto, Pablo Sotomayor indica que debido a que la reforma tributaria que el Perú requiere es aquella que permita ampliar la base tributaria e incrementar la recaudación, “se deben generar los incentivos económicos adecuados para promover y lograr que quien hoy no tributa pase a la formalidad y tribute”.

¿VIABLES O NO?

Sobre los planteamientos de PL, como el incremento de tributos solo para ciertas industrias, el abogado de Miranda & Amado considera que de concretarse esa propuesta (con el apoyo del Congreso o mediante la concesión de facultades legislativas), “es altamente probable que se generen acciones de amparo en tanto podrían violar derechos constitucionales de los contribuyentes como el derecho a la propiedad y el principio de no discriminación”.

Similar es su posición frente a la posibilidad de eliminar –como lo asegura Pedro Castillo–las exoneraciones a las empresas transnacionales comprendidas en Convenios de Estabilidad Jurídica (CEJ) celebrados con el Estado.

“Con la actual Constitución no es posible desconocer los CEJ ya celebrados por el Estado y en vigor. La única manera sería que los inversionistas y empresas receptoras de inversiones renuncien a esos convenios, quedando sujetas al régimen general tributario. Pero, forzar a la renuncia de los CEJ o desconocer de plano su aplicabilidad mella la estabilidad jurídica y resta credibilidad al Perú para atraer inversiones extranjeras”, advierte.

Por eso, tampoco ve con buenos ojos el incremento de 30% a 70% u 80% del IR a las empresas trasnacionales dedicadas a la explotación de recursos mineros, hidrocarburos, energéticos y de comunicaciones.

“No es viable no solo desde el punto de vista jurídico por ser confiscatorio, sino que desde el punto de vista económico y de competitividad, ningún país del mundo tiene tasas del IR tan altas, ni tampoco una presión tributaria que cercene a esos niveles. Lógicamente, una tasa del IR tan alta eliminaría al Perú del radar de cualquier inversionista del exterior”, afirma.

Sobre el particular, Marcel Ramírez considera que “crear un impuesto y eliminar beneficios tributarios no tiene nada que ver con una reforma tributaria, ya que solo se trata de parches superficiales”.

Así las cosas, el también docente de la Universidad del Pacífico sostiene que debido a los altos niveles de evasión y elusión tributaria, “existe espacio para desarrollar una reforma del sistema tributario enfocada, precisamente, en la reducción de ese incumplimiento tributario”.