Junio, del 2020, una inspectora sanitaria se toma una selfie en Machu Picchu, principal atractivo turístico del Perú. (Foto: AFP)
Junio, del 2020, una inspectora sanitaria se toma una selfie en Machu Picchu, principal atractivo turístico del Perú. (Foto: AFP)
Carlos Hurtado de Mendoza

Conforme a los criterios de

Trust Project
Saber más

A poco de comenzar el último trimestre del año, los empresarios del sector en el Perú se encuentran con dos hechos que pueden mitigar en algo las ingentes pérdidas que han sufrido durante la crisis del coronavirus. Y es que un halo de esperanza emerge en sus flujos de caja tras la disposición del Gobierno para desbloquear las cuarentenas focalizadas en el Cusco, Moquegua, Puno y Tacna desde el 1 de octubre, así como su decisión de reanudar los vuelos internacionales cuatro días después.

Ambas medidas impactarán positivamente en la industria de los viajes, que entre abril y agosto de este 2020 operó casi sin huéspedes. Carlos Canales, presidente de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), explica que, una vez se abran las fronteras a escala local e internacional, el sector podrá obtener entre US$500 millones y US$1.000 millones en ingresos de aquí hasta diciembre.

MIRA: Tarifas de hoteles: Cuánto han variado los precios en los distritos de Lima durante la pandemia | FOTOS

“Estos montos corresponderán básicamente al movimiento del turista interno”, destaca, con un aporte complementario del viajero internacional, que tendrá, sobre todo, un perfil de hombre de negocios, anota. Si se concretan sus proyecciones, esta actividad logrará sumar entre US$1.500 millones y US$2.000 millones al cierre de este año, es decir, solo entre el 10% y el 15% de lo que consiguió en el 2019.

Este es el perfil del turista nacional antes de la pandemia. (Infografía: Jean Izquierdo)
Este es el perfil del turista nacional antes de la pandemia. (Infografía: Jean Izquierdo)

CAMPAÑAS A TODO NIVEL

Conseguir ese objetivo no será nada fácil. Para lograrlo, entidades como el Mincetur y Prom-Perú, de la mano con el sector privado, llevarán adelante una batería de campañas de promoción de nuestros destinos, tanto en el interior como fuera del país. Serán por lo menos cinco las acciones para reactivar el interés por viajar entre los potencial turistas.

Una de las campañas será Turismo para Todos, a lanzarse a mediados de octubre, y que estará enfocada en el turismo interno, a través de la venta de paquetes con descuentos para utilizar este o el próximo año. Otra será la feria Peru Travel Mart, que se realizará en noviembre y que deberá conectar a un promedio de 500 compradores y vendedores del mercado internacional. Una acción que también destacará será Perú on Tour, que consistirá en trasladar un tráiler –equipado con la mejor presentación de nuestra oferta turística y gastronómica– por al menos 12 ciudades de Europa, atrayendo a la mayor cantidad de interesados posible.

Este es el detalle de la evolución de los pasajeros por vía aérea. (Infografía: Jean Izquierdo)
Este es el detalle de la evolución de los pasajeros por vía aérea. (Infografía: Jean Izquierdo)

UN MERCADO FRÁGIL

Pese al optimismo, habrá que hilar muy fino para evitar errores, pues el sector es sumamente frágil en estos momentos, como refiere el presidente de la Cámara Regional de Turismo del Cusco (Cartuc), Carlos Milla. En la Ciudad Imperial, por ejemplo, ha habido una mayoritaria migración de las micro y pequeñas empresas (mypes) de esta industria hacia otras actividades, como el agro, “y ese camino por lo general o es sin retorno o con un retorno dentro de dos o tres años”, apunta el ejecutivo.

De hecho, en Canatur anotan que de las 150 mil empresas que se dedican al turismo en el Perú, ya el 50% ha cerrado, y si la crisis se extiende por más tiempo, ese índice podría llegar al 70%. Para evitarlo, Carlos Canales ha propuesto la ampliación de los fondos del FAE Turismo hasta S/2.000 millones, y así ‘salvar’ al menos a 40 mil firmas de esta industria. Actualmente, el fondo está en S/1.500 millones.

Vale la pena recordar que en esta actividad, el 92% de las empresas son mypes, y que la informalidad alcanza el 85% en algunos destinos, como ha señalado a El Comercio la Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (Apavit).

Ambos aspectos, tanto la fragilidad de las empresas como la informalidad, son problemas estructurales con los que ya venía cargando el turismo desde antes de la pandemia. Sin superarlos, cualquier crisis, pequeña o grande, le costará caro.

VIDEO RELACIONADO

La pandemia cuesta 460.000 millones de dólares al turismo mundial en primer semestre

TE PUEDE INTERESAR