(Foto: El Comercio)
(Foto: El Comercio)
Redacción EC

Es indiscutible que la rentabilidad del del Perú ha sido alta y muy buena, comparada con carteras internacionales. Sin embargo, a partir del 2013 se da un punto de quiebre y la rentabilidad de las carteras internacionales supera a la de las AFP.

Dicho quiebre coincide con el cambio en las tasas de crecimiento de la economía peruana, que se reducen significativamente a partir de dicho año. Salvo que la mejora de los precios de los minerales vuelva a liderar el crecimiento económico y mejoren sus pronósticos, es recomendable que las sigan diversificando sus inversiones en otros mercados.

Si usamos como referencia el Fondo 2 de las AFP desde el 2006, vemos que la rentabilidad anualizada en soles es de 9,06% y en dólares de 9,52%. Para ese mismo período, la rentabilidad anualizada en dólares de una cartera internacional balanceada (50% en acciones y 50% en bonos) es de 4,45%. Por lo tanto, el SPP obtiene una rentabilidad superior en 5,07 puntos porcentuales frente a la de las carteras internacionales. Desde el 2013 hasta julio del 2017, la rentabilidad anualizada en dólares de las AFP ha sido de 1,23%, mientras que la de la cartera internacional balanceada ha sido de 6,91%. En dicho período, esta última ha ganado en 5,68 puntos porcentuales.

Del 2006 al 2013, el Perú creció a una tasa promedio de 6,70% y del 2014 al 2017 solamente a 3,94%. Es claro que la rentabilidad de las carteras extranjeras sobrepasó la de las locales cuando la economía peruana perdió dinamismo, lo cual responde, entre otras causas, al deterioro de los precios del oro y cobre, que desde el 2012 cayeron alrededor de 35% y que ejerció una presión hacia una devaluación anualizada del sol de 5,25% en dicho período.

También hay que resaltar que durante los primeros años de formación del sistema no se dio una diferencia significativa entre las rentabilidades de las distintas AFP, ello debido a que no existía capacidad real de diferenciación entre las inversiones de cada compañía, colocadas primariamente en el Perú. Esto ha cambiado a medida que se han ampliado los límites a inversiones en el exterior.

Actualmente, la diferenciación es mayor y ello ha llevado a que los equipos de inversiones se fortalezcan y desarrollen mejores metodologías en la asignación de activos globales.

La mejor manera de mantener las buenas rentabilidades del Sistema Privado de Pensiones y de aumentar las posibilidades de diversificación de activos es seguir ampliando el acceso a los mercados internacionales. Así como el crecimiento del país se ha visto menguado por una falta de diversificación productiva, el rendimiento de una cartera de inversión también puede caer por una falta de diversificación global. Esperemos que el Perú retome las sendas del crecimiento pronto. Mientras tanto, es importante tener mayores posibilidades de inversión y seguir capitalizando los buenos resultados del pasado.

Lee más noticias de Economía...