Estrellas muertas: "Contigo en la distancia", de Guelfenbein
Estrellas muertas: "Contigo en la distancia", de Guelfenbein
Ricardo González Vigil

Este año el Premio Alfaguara ha sido concedido a una inquietante novela de la chilena Carla Guelfenbein (Santiago de Chile, 1959). Una obra que rastrea el lado oscuro de los seres humanos, la doble vida que suelen llevar ocultando sus frustraciones (amorosas, pero también creativas al carecer de genialidad). El título "Contigo a la distancia", tomado de un famoso bolero, resulta engañoso, porque enfatiza el componente melodramático que solo brota en el plano más superficial de la trama, rehuido constantemente por los personajes adversos a cualquier efusión sentimental.

     Más peso tiene el suspenso alrededor de si la caída fatal de Vera Sigall no fue accidental, sino criminalmente provocada. Pero este componente policial —otra forma de consumo masivo, al igual que el melodrama— tampoco resulta el eje narrativo, a la vez que opta por una indagación más profunda, en la senda de "Edipo rey". La mención de Edipo se torna muy pertinente, ya que los padres de algunos personajes no son los que ellos creían.

     El mayor acierto del libro tiene que ver con la relación amorosa y literaria entre Vera Sigall, inspirada libremente en la vida y la obra de la gran escritora brasileña Clarice Lispector, la cual es citada con admiración repetidamente, y Horacio Infante. Ella, una genial escritora de culto; y él, medianamente talentoso, uno de los poetas internacionalmente más exitosos. Horacio fue catapultado a la fama gracias a poemas corregidos y mejorados por Vera; los suyos jamás alcanzaron esa plenitud verbal.

     Además de reivindicar la capacidad creadora de las mujeres, dándose la mano con esa joya de la narrativa chilena que es "El jardín de al lado", de José Donoso, el que Horacio se apropie del esplendor verbal de Vera (ella sí verdadera: Vera) ilustra la imagen central del libro: las estrellas muertas. Ellas le fascinaban al falso —también una estrella muerta— padre de Emilia, amante de la astronomía: “Estrellas apenas visibles, de rápido movimiento y débil luminosidad. La única forma de avistarlas es buscándolas cerca del sol. La luz del sol revela su movimiento” (p. 135). Precisamente, Emilia descubrirá que Vera era el sol y Horacio una estrella muerta.

Novela: "Contigo en la distancia"
Editorial: Alfaguara
Páginas: 351
Precio: S/.69.00